Los Angeles.- La pena de muerte se mantendrá vigente en California luego de que los electores votaron contra la Proposición 34, la cual pretende eliminar la pena máxima y sustituirla por cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.

Aunque la pena capital no se ha aplicado en décadas en el estado, los votantes californianos optaron por dejarla activa como medida drástica para criminales, sin tomar en cuenta los altos costos económicos y sociales y las injusticias.

Con el 94% de casillas contabilizadas la Proposición 34 fue derrotada por 52.7% (con cuatro millones 681,874 votos) contra el 47.3% (cuatro millones 201,842 votos).

La reforma era apoyada por legisladores que la formularon hace cuatro décadas, los exjefes de celadores de la prisión de San Quintín, donde se aplica la pena de muerte, la Conferencia de Obispos de California y diversas autoridades policíacas, entre otros.

Estimaciones indicaron que desde que se implementó la pena de muerte en California se han gastado más de 4,033 millones de dólares en aplicarla, casi todo en pago a abogados defensores que obtienen apelaciones automáticas cada vez que hay un nuevo paso en cada caso.

Hasta ahora se han ejecutado a 13 sentenciados, pero están pendientes más de 700, algunos de ellos durante décadas, y California es el estado que más ejecuciones erróneas ha cometido al aplicar la pena de muerte a inocentes.

En California, como en el resto del país, la mayoría de los casos de pena de muerte duran décadas para que se cumpla la sentencia en razón de habituales escarceos judiciales.

Por ello, los que pedían el fin de esta pena aseguraron que los prisioneros en espera de ejecución cuestan mucho más en gastos de corte y prisión que aquellos que purgan cadena perpetua.

Desde 1978, cuando se reinstaló la pena de muerte en California, 900 personas han recibido estas sentencias. Sólo 13 han sido ejecutados.

La Proposición 34 establecería también el nuevo fondo de seguridad "SAFE California Fund" dando un total de 100 millones en cuatro años para que las agencias locales del cumplimiento de la ley agilicen los casos abiertos por asesinato y violación sexual.

La evidencia muestra que más de 100 personas inocentes han sido sentenciadas a la pena de muerte en Estados Unidos y algunas ya han sido ejecutadas.

Los opositores a la aprobación argumentaron que ésta permite a asesinos que cometen crímenes atroces escapar a la justicia, además de que la propuesta toma recursos del Fondo General para pagar por un programa innecesario.

La campaña que buscaba terminar con la pena de muerte lanzó por su parte una serie de anuncios en televisión y radio en la que aseguran que desde 1973 en Estados Unidos se han sentenciado a muerte a 140 personas inocentes, de las que varias ya fueron ejecutadas.

mac