Misrata.- El régimen libio propuso prolongar el ultimátum fijado a los rebeldes de Misrata para rendirse, mientras la Corte Penal Internacional (CPI) afirmó este miércoles que emitirá órdenes de detención por crímenes contra la humanidad y Estados Unidos exigió al régimen cesar bombardeos.

Al menos cinco personas murieron en un bombardeo el miércoles del puerto de Misrata (oeste de Libia), ciudad asediada desde hace dos meses por las fuerzas leales al coronel Muamar Gadafi, anunció un portavoz de la rebelión.

"Podemos confirmar al menos cinco muertos", declaró Jalal al Galal.

El puerto de Misrata (200 km al este de Trípoli), esencial para el abastecimiento de los 500.000 habitantes de la ciudad, la tercera del país, está bloqueado desde hace varios días y la escasez de productos básicos comenzaba a agravarse.

El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, dijo este miércoles, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que emitirá tres órdenes de detención por crímenes contra la humanidad en Libia.

Moreno Ocampo, que calculó en "miles" el número de muertos desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Muamar Gadafi el 15 de febrero, no identificó a las personas requeridas, pero fuentes diplomáticas informaron que el líder libio estaría probablemente en la lista.

El fiscal afirmó que "las pruebas recolectadas son suficientes para pensar que han sido cometidos y continúan cometiéndose ataques masivos y sistemáticos contra la población civil en Libia, incluyendo asesinatos y persecuciones que son crímenes contra la humanidad".

Por su parte, Estados Unidos exhortó al régimen libio de Muamar Gadafi a cesar sus bombardeos contra el puerto de Misrata (oeste) y a autorizar la entrega de ayuda internacional y la evacuación de civiles.

"Exhortamos al régimen de Gadafi a poner fin a todas las hostilidades contra el puerto de Misrata", dijo Mark Toner, portavoz del departamento de Estado estadounidense.

También pidió que el régimen libio "autorice a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a proceder a las evacuaciones de civiles libios víctimas de conflicto y que todas las demás organizaciones puedan enviar ayuda".

Tras una noche en calma, los combates prosiguieron en el oeste y al suroeste de Misrata, a varios kilómetros del centro, según fuentes rebeldes.

Después de una jornada marcada por la inquietud, el régimen anunció al expirar a medianoche un ultimátum para que los rebeldes se rindieran, que pensaba prorrogarlo "uno o dos días".

En Bengasi, un atentado con coche bomba, el primero en el bastión rebelde, tuvo lugar el martes en la noche, cerca de la sede del CNT, provocando dos heridos leves.

El viceministro de Relaciones Exteriores Jaled Kaim precisó que el coronel Gadafi "está muy bien" y que se había reunido con "varios responsables tribales" antes de una gran reunión el jueves y viernes.

En la noche del martes al miércoles, tres fuertes explosiones se escucharon en Trípoli, donde en la noche del sábado durante un bombardeo de la OTAN murió un hijo de Gadafi, Seif Al Arab, 29 años, y tres nietos.

El objetivo de la intervención militar internacional en Libia "no es matar a Gadafi" sino "atacar objetivos militares" de Trípoli y detener lo antes posible los ataques de la OTAN, afirmó el canciller francés, Alain Juppé, calificando de "daño colateral" la muerte del hijo de Gadafi.

"Espero que esto no dure más de algunas semanas, a lo sumo algunos meses, pero es prematuro hablar de estancamiento", agregó.

El jueves, Roma será sede de la segunda reunión del grupo de contacto sobre Libia en presencia, entre otros, de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton.

Por su parte, Francia propondrá "en las próximas semanas" la organización de una "conferencia de amigos de Libia" para preparar la transición política de ese país, anunció el presidente francés Nicolas Sarkozy.

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