Cerca de 25,000 soldados, policías y guardacostas iniciaron hoy un masivo operativo para localizar los restos de unas 12,000 personas que continúan desaparecidas desde el terremoto y el posterior tsunami del 11 de marzo pasado.

Apoyados con 90 helicópteros y aviones, las cuadrilla de búsqueda se concentran en amplias zonas de la costa nororiental de Japón, que fue arrasada por las enormes olas del maremoto y donde se concentra el mayor número de desaparecidos.

Durante el operativo, que se prolongará hasta mañana martes, los rescatistas recorreran zonas que continúan aún anegadas y removerán los escombros de cientos de viviendas que fueron destruidas, según un reporte de la agencia informativa Kyodo.

Hasta esta noche (tiempo de Tokio), las autoridades confirmaron el rescate de 38 cadáveres en la localidad de Shichigahamamachi, donde ha descendido a unos 60 centímetros de altura el nivel del agua de las enormes inundaciones que dejó el tsunami.

La televisión local mostró a decenas soldados caminando en medio del agua, introduciendo con cuidado largas barras de metal para detectar posibles cuerpos, que por el tiempo que ha transcurrido desde el día de la tragedia están en alto grado de descomposición.

El operativo, el tercero en su tipo desde el terremoto y tsunami del mes pasado, también contará con el respaldo de 50 embarcaciones y buzos que buscarán en el mar, en una extensión de 20 kilómetros de la costa, restos de humanos que pudieron ser arrastrados por las olas.

El coronel Akira Kun Itomo, comandante de una de las cuadrillas, dijo que la búsqueda de cadáveres en el agua es extremadamente difícil, ya que a diferencia de las víctimas del terremoto que quedan bajo los escombros, en el mar los cuerpos están en amplías zonas.

No sabemos dónde encontrar los cadáveres. El tsunami podría haber esparcido a las víctimas por doquier, e incluso podría haberlas arrastrado a mar a dentro , indicó.

A más de un mes de la tragedia, las policía confirmó la muerte de un total de 14,400 personas, mientras que 11,900 personas continúan desaparecidas, principalmente en la prefecturas de Miyagi, Iwate y Fukushima, que enfrenta además un grave crisis nuclear.

DOCH