Washington.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que se reunió este martes en Washington con el presidente Barack Obama, afirmó que es un "buen momento" para que Israel inicie conversaciones directas con los palestinos en la búsqueda de la paz.

Tras la reunión entre ambos mandatarios en la Casa Blanca, Obama declaró que pensaba que Netanyahu estaba dispuesto a tomar "riesgos por la paz". Netanyahu llegó a la Casa Blanca buscando limar asperezas con Obama y para impulsar la búsqueda de un diálogo de paz en Medio Oriente.

Reafirmando su confianza en el dirigente israelí, Obama lo felicitó por flexibilizar el embargo sobre la Franja de Gaza. El lunes, Israel se comprometió a autorizar el ingreso a Gaza de una lista de materiales de construcción, con la condición de que se destinen a proyectos dirigidos por la comunidad internacional con el acuerdo de la Autoridad Palestina.

Los palestinos suspendieron el diálogo directo con los israelíes a raíz de una ofensiva de 22 días en la Franja de Gaza a fines de 2008. El diálogo recomenzó el 9 de mayo pasado bajo la forma de negociaciones indirectas, llamadas de "proximidad", por intermedio del emisario estadounidense para Medio Oriente, George Mitchell.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, reaccionó señalando que se necesitaban avances antes de pasar a las negociaciones de paz directas.

"La dirección palestina espera respuestas sobre las fronteras y la seguridad para saber si debe emprender negociaciones directas", declaró a la AFP su portavoz Nabil Abu Rudeina.

Obama dijo esperar que el impulso que podrían crear las negociaciones directas podría hacer que la cuestión del congelamiento de las construcciones fuera menos central de aquí a septiembre.

Obama y Netanyahu aparecieron juntos durante una conferencia de prensa en la cual se estrecharon las manos.

El programa de esta visita del jefe de gobierno hebreo contrastó mucho con la precedente que hizo, en marzo. Entonces la Casa Blanca le había reservado una acogida glacial tras el anuncio por parte de Israel de la construcción de 1.600 viviendas en un barrio de colonización dela Jerusalén-este anexada.

No hubo entonces ni rueda de prensa ni sesión de fotos.

Otro tema conversado por ambos mandatarios fue el caso nuclear iraní.

"Tenemos la intención de mantener la presión sobre Irán para que respete sus compromisos internacionales y cese su comportamiento provocador que hace (del país) una amenaza para sus vecinos y la comunidad internacional", dijo Obama.

Netanyahu en tanto reclamó sanciones "mucho más duras" contra Teherán.

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