Senadores demócratas se mostraron irritados por la negativa de la aspirante a dirigir la diplomacia estadounidense para las Américas a criticar los insultos del presidente Donald Trump hacia el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Al comparecer ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el principal demócrata Bob Menéndez le preguntó a la nominada por la Casa Blanca, Kimberly Breier, si le parece apropiado que Trump haya calificado a Trudeau como “deshonesto” y “débil” al final de la cumbre del G7 en Canadá por sus discrepancias en cuanto a la política comercial.

“Durante los 20 años que llevo haciendo esto, no puedo pensar de un momento en que no haya una discrepancia con Canadá”, respondió Breier. “Estas son las cosas que hemos podido superar en parte porque hay una institucionalidad profunda en estas relaciones”.

Menéndez dijo al final de la audiencia que sentía “pena” de que alguien de tan amplia trayectoria como Breier “se supedite a posiciones inaceptables del presidente”.

Otros demócratas como Tim Kaine y Jeanne Shaheen expresaron su desagrado por los comentarios de Trump hacia Trudeau.

Menéndez dijo que aún no había decidido si votar contra la nominación de Breier y que esperaba revisar información adicional.

Marco Rubio, presidente del subcomité para el hemisferio occidental, dijo al final de la audiencia que Breier se había desempeñado satisfactoriamente durante la audiencia.