El gobierno brasileño afirmó el jueves que busca esclarecer la "supuesta contaminación" con coronavirus en exportaciones de carne de pollo a China y enfatizó que la transmisión del virus por alimentos congelados carece de comprobación científica.

El Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) indicó en un comunicado que "no fue notificado oficialmente por las autoridades chinas sobre el hecho", pero que accionó todos los mecanismos pertinentes en China para buscar "informaciones que esclarezcan las circunstancias de la supuesta contaminación".

El comunicado indica que según la FAO (Organización de las ONU para la Alimentación y la Agricultura) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), "no hay comprobación científica de transmisión del virus Covid-19 a partir de alimentos o embalajes de alimentos congelados".

Subraya además "la inocuidad" de los productos de sus frigoríficos, fabricados bajo las normas del sistema de inspección internacional SIF, "que obedecen a protocolos rígidos para garantizar la salud pública".

Según la alcaldía de la ciudad china de Shenzhen, próxima a Hong Kong, las autoridades sanitarias detectaron el virus en muestras tomadas el martes de alitas de pollo congeladas procedentes de Brasil, primer productor mundial de carne de pollo.

Las personas que habían estado en contacto con los productos contaminados, así como sus familiares, fueron "inmediatamente" sometidas a exámenes de diagnóstico y los test dieron negativo, según el comunicado chino.

La presunta contaminación podría afectar las exportaciones de Brasil a China, su primer socio comercial.

En febrero de 2019, Pekín impuso por cinco años aranceles antidumping al pollo brasileño que van de 17.8% a 32.4 por ciento.

Hasta el año 2017, Brasil era el primer proveedor de China en pollo congelado, por un valor de casi 1,000 millones de dólares anuales y un volumen que representaba cerca del 85% de las importaciones del gigante asiático.

En los últimos años, el gigante sudamericano perdió parte del mercado en favor de Tailandia, Argentina y Chile, según la consultora especializada Zhiyan.