Londres. El primer ministro británico, Boris Johnson, quien hasta anoche llevaba un día en cuidados intensivos tras empeorar su salud debido al nuevo coronavirus, no tiene neumonía y respira sin ayuda, aseguró su gobierno, esforzándose por calmar la preocupación.

Por la tarde, continuaba “recibiendo tratamiento estándar de oxígeno y respirando sin ninguna otra ayuda”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, que lo reemplaza a la cabeza del Ejecutivo.

“No ha necesitado respirador mecánico ni apoyo respiratorio no invasivo”, aseguró en rueda de prensa. No se le diagnosticó neumonía, había asegurado previamente su portavoz.

“Si algo sé sobre este primer ministro es que es un luchador” y “volverá a guiarnos a través de esta crisis en poco tiempo”, afirmó Raab.

En una ronda de entrevistas por los principales medios de comunicación, el ministro del gabinete Michel Gove insistió en que “el trabajo del gobierno sigue adelante”.

Sin embargo, el propio Gove tuvo que ponerse en cuarentena debido a que un miembro de su familia comenzó a mostrar síntomas del Covid-19.

En opinión de Andrew Gimson, biógrafo de Johnson, su hospitalización conmocionó por contraste con su habitual optimismo, energía y predisposición para “animar a la gente y motivar a quienes le rodean”.

“Ahora es él el afectado” y esto “es totalmente inhabitual para todos”, dijo a la BBC.

En un día, 786 decesos

Reino Unido se está convirtiendo en el nuevo punto candente en Europa. El país superó 6,000 muertos por coronavirus, con un récord diario de 786 fallecimientos, pero algunos británicos siguen sin respetar las consignas de distanciamiento social.

Sin embargo, en opinión de James Gill, profesor de la Warwick Medical School, con el ingreso del primer ministro para muchos “la epidemia del coronavirus se acaba de volver real”.

“Para una parte no menospreciable de la población británica el Covid-19” era una enfermedad “que afectaba a otra gente, pero Boris Johnson no es otra gente”, agregó.

En las calles de Londres, donde algunas personas pasean despreocupadas sin respetar la distancia de dos metros aconsejada mientras otros se protegen con guantes y mascarilla, Lucy Ashleigh se mostraba de acuerdo.

“Definitivamente, esto podría hacer que la gente se lo tome más en serio, tal vez hacer que la gente deje de pasar el rato en los parques y de reunirse con sus amigos”, dijo la londinense.

La reina Isabel II, de 93 años, que el domingo se dirigió al país en un discurso televisado poco habitual, se mantiene informada del estado de salud de su primer ministro, según el Palacio de Buckingham.

Y mandó un mensaje a la prometida encinta de Johnson, Carrie Symonds, y a su familia, deseándole una recuperación “completa y rápida”.

En un mensaje escrito, la soberana dio también las gracias al personal sanitario por su compromiso.

Contexto de Boris Johnson

  • Fue ingresado el domingo al hospital St Thomas en Londres.
  • Su estado de salud se deterioró, y 24 horas después fue ingresado a terapia intensiva.
  • El viernes fue la última aparición pública del primer ministro