En medio de un enorme repunte de la tensión comercial y con grandes ausencias como Rusia o China, avanza la cumbre del G7 en Biarritz. A falta de poco más de dos meses para la fecha límite del 31 de octubre, uno de los principales asuntos a discutir por los líderes se trata de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, también conocido como Brexit. 

Antes de que den comienzo los encuentros al más alto nivel, el primer ministro británico, Boris Johnson, ha hecho especial hincapié frente a los medios en que quiere evitar una ruptura abrupta: "He dejado absolutamente claro que no quiero un brexit duro", aseguró.

Previamente, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo la mañana de este sábado 24 de agosto que está deseando escuchar durante su la reunión que mantendrán mañana las ideas que tiene el primer ministro para tratar de impedir un divorcio a las bravas. "Confío en que Johnson no quiera pasar a la historia como el 'señor sin acuerdo'", dijoTusk.

 

En su breve intervención, Johnson comentó que sus principales preocupaciones de cara a la cumbre son la situación en el comercio global, el auge de los proteccionismos y que Reino Unido sea percibida desde el exterior como una nación "abierta y defensora del libre comercio".

Sobre la guerra comercial, el premier desea que el conflicto pierda intensidad debido al riesgo de que también perjudique a Reino Unido. A la pregunta de si aconsejará a Trump que no agrave aún más el conflicto, Johnson respondió "apuesta por ello".