Brasilia. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció en Twitter la destitución de su ministro de Educación, Ricardo Vélez Rodríguez, la segunda baja de su gobierno en poco más de tres meses.

Vélez, un filósofo de origen colombiano identificado con causas ultraconservadoras, estaba en el punto de mira desde hace semanas, a raíz de una serie de polémicas que provocaron la salida de una veintena de altos funcionarios del ministerio.

Su puesto lo ocupará a partir de ahora el economista Abraham Weintraub.

En febrero, Bolsonaro relevó al secretario general de la Presidencia y coordinador de su campaña electoral, Gustavo Bebianno, tras revelaciones de un supuesto esquema de creación de candidatos fantasma en el partido oficialista.

Dos fuerzas

Las destituciones y renuncias en el ministerio de Educación se dieron en el marco de una pulseada entre dos sectores que según la prensa se disputan la influencia en el gobierno: el ala militar, que ocupa ocho de los 22 ministerios, y el ala ideológica, a la que pertenecía Vélez, y que tiene entre sus representantes al canciller Ernesto Araújo.

La prensa sindica al ya exministro y a Araújo en la esfera de influencia de Olavo de Carvalho, considerado como el gurú del bolsonarismo, que sin embargo acusó el viernes pasado a Vélez de comportamiento traicionero.

Vélez se vio varias veces en el ojo de la tormenta por declaraciones polémicas.

La semana pasada afirmó que los militares que gobernaron Brasil de 1964 a 1985 no dieron un golpe de Estado ni instauraron una dictadura, sino un “régimen democrático de fuerza”.

Otro escándalo ocurrió en el mes de febrero cuando Vélez pidió a los directores de todas las escuelas públicas que grabaran  a los niños cantando el himno nacional y reverenciando la bandera brasileña, situación que causó indignación entre padres de familia por violarla intimidad de los menores de edad.