Río de Janeiro. El mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, rechazó las críticas recibidas por haber manifestado sus intenciones de designar a su hijo y diputado federal por San Pablo, Eduardo Bolsonaro, como embajador en Estados Unidos.

Incluso opinó que esas críticas justamente reflejan que Eduardo Bolsonaro es “la persona adecuada” para ocupar el cargo. “Si está siendo criticado, es señal de que es la persona adecuada”, señaló el jefe de Estado sobre su tercer hijo, que también es el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Parlamento brasileño.

La semana pasada, el presidente anunció su intención de nombrar a Eduardo —al que opositores y algunos medios de comunicación señalan como ministro de facto del Exterior— embajador de Brasil en Washington, y negó que un eventual nombramiento suponga un caso de nepotismo.

También dijo que la decisión final está ahora en manos del diputado, de quien destacó su dominio del inglés y el español y su buena relación con los hijos del presidente de Estados Unidos.

Eduardo Bolsonaro, de 35 años —edad mínima para ser embajador—, fue el diputado más votado de Brasil en las elecciones legislativas del pasado octubre, y si se concreta su nombramiento como embajador tendría que dejar su escaño legislativo. El viernes pasado dijo que recibió el apoyo del ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, para convertirse en embajador.

Por otra parte, el presidente Bolsonaro dijo que Brasil enfrenta problemas y necesita someterse a una “quimioterapia” para sobrevivir, sin explicar cuáles son esas dificultades.

“Brasil necesita una quimioterapia para no morir. Estamos haciendo juntos esa quimioterapia (...) Todos juntos podríamos cambiar el destino de Brasil. Yo soy más osado: vamos a cambiar el destino de Brasil”, comentó el mandatario.