Ginebra. Como en los peores tiempos de la guerra fría, Ginebra volvió a ser el escenario idóneo para intentar rebajar tensiones entre Estados Unidos y Rusia.

El resultado positivo se conoció antes de que se reunieran los presidentes Vladimir Putin y Joe Biden: se citaron para dialogar.

"Señor presidente, me gustaría agradecerle su iniciativa de reunirse hoy", dijo Putin, sentándose junto a Biden. "Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia tienen muchos asuntos pendientes que requieren una reunión al más alto nivel", agregó.

Biden dijo que intentarían determinar áreas de cooperación e interés mutuo. "Siempre es mejor reunirse cara a cara".

A pesar de las altas temperaturas casi estivales de Ginebra y más allá de bromas superficiales, hubo pocas señales de acercamiento entre ambos. Acordaron colaborar en temas como seguridad cibernética, estabilización de Siria y Afganistán y control de armas nucleares.

Nos conocemos, pero no somos viejos amigos. Esto es solo trabajo", dijo Biden en una rueda de prensa posterior. En pocas palabras brotó el pragmatismo del estadounidense.

Biden regaló a Vladimir Putin un par de sus lentes de sol favoritos --unas Aviator personalizadas hechas por Randolph USA-- y una escultura de cristal de un bisonte.

Entrados en tema Biden dejó claras sus líneas rojas a su par, a quien entregó una lista de 16 entidades "intocables" que realizan ciberespionaje, y amenazó a Rusia con responder si las traspasaba.

Tras el pirateo de importantes sectores de la economía estadounidense, entre ellos la distribución de combustible, el asunto de la seguridad informática marcó el primer encuentro entre Putin y Biden desde su llegada a la Casa Blanca.

"Acordamos pedir a expertos de ambos países establecer lo que es inaceptable para cada uno de nosotros y garantizar un seguimiento" de los ataques que proceden de Rusia o de Estados Unidos, precisó Biden.

El estadounidense le preguntó qué sentiría si piratas atacaran los campos de petróleo rusos. "Los países responsables deben actuar contra los criminales que lanzan ataques con 'ransomware' desde sus territorios", dijo.

“Grotesco” señalamiento

Imperturbable, el presidente ruso, que consideró "grotesca" la idea de que su país llevara a cabo una guerra informática contra Estados Unidos, le devolvió de nuevo la pelota a Biden.

"La mayoría de ciberataques en el mundo proceden del espacio estadounidense", aseguró, acusando a Washington de no cooperar contra los piratas informáticos.

Biden denunció "las comparaciones ridículas" que hizo Putin cuando recriminó los hechos sucedidos durante el asalto de partidarios del entonces presidente Donald Trump al Capitolio. "Son comparaciones ridículas. Una cosa es que criminales rompan un cordón policial (...) otra es que el pueblo desfile hacia el Capitolio y denuncie que no se le deja hablar libremente".

En términos concretos, Putin dijo que su país y Estados Unidos acordaron el regreso de sus respectivos embajadores.

Y algo más y no menos importante, Biden dijo que Putin, “lo último que quiere ahora es una Guerra Fría".