El vicepresidente estadounidense Joe Biden festejó el domingo cerca de Bagdad la fiesta de independencia de Estados Unidos con las tropas de su país en pleno proceso de retirada de Irak.

Durante la jornada, Biden se reunirá con el presidente Jalal Talibani y con los dos aspirantes al puesto de primer ministro, el saliente Nuri al Maliki y el ex jefe de gobierno Iyad Allawi.

Cuatro meses después de las elecciones legislativas, que no han dado mayoría suficiente a ningún partido para gobernar en solitario, los iraquíes siguen esperando el nombre de su próximo jefe de gobierno y la composición del ejecutivo.

El actual bloqueo político preocupa especialmente a Estados Unidos, que antes de retirar a sus tropas de combate el 1 de septiembre, prefiere dejar un contexto político ordenado.

Al igual que hizo el año pasado, el vicepresidente estadounidense, que no había visitado Irak desde enero pasado, decidió celebrar entre los militares la independencia de Estados Unidos.

El domingo por la mañana participó, junto con el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general Ray Odierno, en una ceremonia de naturalización de 156 militares, entre los que figuraban algunos brasileños.

El acto tuvo lugar en el palacio Al Fao, antaño perteneciente a Saddam Hussein y ahora en la gigantesca base estadounidense de Camp Victory, a unos 15 km al oeste de Bagdad.

"Aquí estamos, en el pabellón de caza de un dictador que esclavizó a un pueblo, y que defendió todo lo que nosotros rechazamos", declaró Biden, que llegó el sábado a Bagdad acompañado de su esposa Jill.

"Aquí nos encontramos, en medio de este palacio de mármol, dejando en evidencia todo lo que él (Saddam Hussein) defendió. Me parece delicioso", añadió Biden, entre los aplausos de las 600 personas presentes.

"Para mí, esta ceremonia es una mera formalidad. Ustedes ya son estadounidenses. Hagámoslo pues oficial!", dijo el vicepresidente a los nuevos ciudadanos de Estados Unidos.

Biden prevé también asistir a una ceremonia por la fiesta de la independencia organizada por el embajador de Washington, Christopher Hill.

El vicepresidente reafirmó que Estados Unidos respetará el calendario de retirada de sus tropas de combate. En virtud de éste, el contingente estadounidense contará el 1 de septiembre con 50,000 militares, frente a los 77,500 actuales.

Uno de los consejeros de Biden confió que la retirada de tropas no se vería comprometida por la crisis política que atraviesa Irak, donde aun no se formó un nuevo gobierno tras las legislativas de marzo.

RDS