Roma. Se ha convertido en un objeto de burla internacional, acusado entre otras cosas de tener relaciones sexuales con una prostituta menor de edad. Pero Silvio Berlusconi ha dado indicios que la próxima primavera podría volver a tratar de convertirse en el Primer Ministro de Italia.

Tal viraje hubiera parecido impensable hace un año, cuando Berlusconi se vio obligado a dejar su cargo debido a la crisis económica que azota a su país. Un líder conocido por organizar fiestas que incluían a jóvenes y exuberantes mujeres se convirtió en el tema de los obituarios políticos después de haber dominado la política italiana durante casi dos décadas.

Las cifras de popularidad de Berlusconi cayeron a lo largo de la crisis del euro. Pero conserva una base de apoyo entre los electores de centro-derecha, para quienes no hay una alternativa clara. Y sus recientes comentarios públicos sobre su futuro han dado de nuevo nota a los tabloides italianos, así como han generado la alarma entre los políticos europeos que se preocupan de que su sola presencia en una campaña electoral podría desestabilizar la economía italiana.

Lo que me empuja a seguir activo es un sentido de responsabilidad hacia mi país y, tal vez, la amargura de no haber logrado todo lo que yo quería , manifestó en una entrevista el mes pasado con el diario Liberation de París.