Un conflicto entre China y Estados Unidos no daría la victoria a ninguno de los bandos, dijo este martes el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, en un aparente intento por reducir las tensiones entre los dos países tras la llegada a la Casa Blanca del presidente Donald Trump.

Las relaciones entre China y Estados Unidos se agriaron después de que Trump enfadó a Pekín en diciembre por responder el llamado telefónico de la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, y luego de que Washington amenazara con imponer aranceles a las importaciones chinas.

China considera a Taiwán como una provincia díscola, sin derecho a establecer relaciones diplomáticas formales con otros países.

No obstante, China está comprometida con la paz, dijo Wang tras reunirse con la ministra de Relaciones Exteriores australiana, Julia Bishop.

"No puede haber un conflicto entre China y Estados Unidos, pues ambas partes perderán algo y ninguno puede permitírselo", dijo a los periodistas en Camberra.

En un intento de reducir las tensiones, Wang pidió a los líderes globales rechazar el proteccionismo, que Trump apoya con sus planes económicos basados en el lema "Estados Unidos Primero".

"Es importante comprometerse firmemente con una economía mundial abierta", añadió Wang. "Es importante encauzar la globalización económica hacia una mayor inclusividad y un beneficio compartido más amplio de manera más sostenible", declaró

erp