El Banco Central de Brasil mantuvo este miércoles su tasa básica en su mínimo histórico de 2%, estimando que las incertidumbres planteadas por la segunda ola de coronavirus siguen requiriendo políticas de estimulación económica pese a un reciente repunte de la inflación.

La decisión fue adoptada por unanimidad de los nueve miembros del Comité de Política Monetaria (Copom) del BCB, precisó la institución en un comunicado.

El Copom señala que los resultados económicos de fines de 2020 "sorprendieron positivamente", pero indicaron que "no contemplan los posibles efectos del reciente aumento del número de casos de Covid-19", por lo cual "la incertidumbre sobre el ritmo de crecimiento económico permanece por encima de lo habitual, sobre todo en el primer trimestre de este año".

Indica por otra parte que ya no utilizará el mecanismo de "Forward Guidance" (prescripción futura), con el cual señalaba desde agosto sus próximos pasos para dar previsibilidad sobre sus acciones a los mercados. Pero aclaró que eso "no implica mecánicamente un aumento de las tasas de interés".

Así y todo, el proceso de alza de la tasa de referencia Selic, en 2% desde agosto, deberá comenzar inexorablemente este año, según los analistas. La estimación promedio es que llegue a 3,25% en diciembre, según la última encuesta semanal Focus del BCB.

La explicación no es tanto la inflación en alza de 2020, de 4.5%, la mayor en cuatro años. Los analistas creen que podría llegar incluso a 6% en el acumulado de 12 meses en junio por el impacto del aumento de los precios de los alimentos, pero que terminará 2021 en 3.43 por ciento.

El BCB apretará además las clavijas monetarias, dado que el centro de su meta inflacionaria se redujo de 4% en 2020 a 3.75% en 2021 y será de 3.75% en 2022, siempre con un margen de tolertancia de 1.5 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo.

La pandemia dejó ya más de 212,000 muertos en Brasil, el segundo país con más defunciones detrás de Estados Unidos), y en las últimas semanas registra un fuerte repunte de casos y decesos.

La economía brasileña se hundió después de la primera ola, pero desde entonces las estimaciones más pesimistas fueron recortadas por la mitad, a una contracción económica estimada de 4,3% en 2020. Para 2021, la proyección de los mercados es de un expansión del PIB de 3,45%.

El Copom celebrará su próxima reunión los días 16 y 17 de marzo.

rrg