Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, garantizó el apoyo de la comunidad internacional para luchar contra esta epidemia y reconstruir los servicios sanitarios, en una gira en los tres países más afectados por el ébola en Africa occidental

"Naciones Unidas y la comunidad internacional se movilizaron después de nosotros", declaró Ban Ki-moon en Sierra Leona, donde se registran un mayor número de casos.

" Son héroes", dijo el jefe de la ONU a los trabajadores sanitarios en un centro de atención de ébola en Hastings, cerca de la capital Freetown, en la región oeste del país. En esta zona, donde la propagación del virus es mayor, se lleva a cabo hasta finales de año una campaña de salud puerta por puerta.

Este dispositivo, busca "evacuar a los potenciales enfermos hacia centros para someterlos a pruebas del virus del Ebola", logró identificar, en su primer día, el miércoles 17 de diciembre, sesenta nuevos casos, indicó a los periodistas Palo Conteh, responsable sierraleonés de la lucha contra la epidemia.

"En algunos lugares la estrategia de movilización contra el ébola funciona bien", felicitó Ki-moon a su llegada a Liberia, el país que cuenta con mayor número de muertes, aunque el número de nuevos casos disminuyó ampliamente.

"Necesitamos llevar a los niños a la escuela, cultivar los campos y retomar la actividad de los mercados. Y además de detener el ébola, tenemos que construir sistemas de salud y otras infraestructuras, que impidan la llegada de algo parecido en el futuro", explicó el secretario general.

En conferencia de prensa junto al presidente sierraleonés, Ban dijo que la ONU apoyará a este país "hasta que el impacto (de la epidemia) sea superado". Ernest Bai Koroma, por su parte, subrayó "estamos en un momento decisivo de nuestra movilización", y destacó la importancia del apoyo de los colaboradores internacionales y de la propia población.

"No es el momento de disminuir nuestros esfuerzos", subrayó Ban durante una rueda de prensa conjunta con la presidenta liberiana, Ellen Johnson Sirleaf, y expresó su "gran admiración y ñsuí respeto por los miles de equipos de emergencia nacionales e internacionales, que contribuyen a salvar vidas en la línea del frente".

"Los acompañaremos hasta que la epidemia esté controlada", aseguró el secretario general de Naciones Unidas, que cuenta con una misión de unos 8.600 trabajadores, la MINUL, cuya marcha está prevista a finales de 2015.

Un soldado nigeriano de la MINUL, evacuado el 6 de diciembre a Holanda, logró sobreponerse al virus, anunciaron el viernes las autoridades sanitarias holandesas.

En Liberia están previstas para este sábado unas elecciones para renovar 15 de los 30 escaños del Senado, para las que se han tomado precauciones extraordinarias a causa de la epidemia, indicó el portavoz de la Comisión Electoral Nacional (NEC), Joey Kennedy.

"Tras lavarse las manos antes de antrar a los locales de votación, los electores deberán mantenerse a una distancia de al menos un metro entre ellos", explicó a la AFP.

La epidemia, la más grave desde la identificación del virus en Africa central en 1976, se inició en diciembre de 2013 en el sur de Guinea y ha dejado al menos 6.915 muertos entre los 18.603 casos de contagio hasta el 14 de diciembre, en su gran mayoría en Liberia, Sierra Leona y Guinea, según el último balance de la OMS.

Ban, quien llegó el jueves 18 de diciembre por la noche a la región de Accra, capital de Ghana, tiene previsto visitar el sábado Guinea y Malí.

En Conakry, un incendio de origen indeterminado en un depósito del aeropuerto destruyó el jueves importantes cantidades de material destinado a la lucha contra el ébola.

El siniestro, "en un depósito de las Naciones Unidas que contenía medicamentos y material de laboratorio", provocó "una lamentable pérdida en los aprovisionamientos", sin alcanzar a los equipos de protección almacenados cerca de allí, precisó la UNMEER, con sede en Accra.

rarl