Washington. Un sargento del Ejército de EU acusado de masacrar a 16 civiles en el sur de Afganistán la primavera pasada no mostró remordimiento alguno cuando fue puesto bajo custodia, declaró ayer uno de sus compañeros durante el primer día del soldado en la Corte.

Yo pensé que hacía lo correcto , le dijo el sargento Robert Bales al cabo David Godwin, este último declaró. Al describir la conducta del sargento, Godwin afirmó que Bales parecía como si lo hubieran pillado con las manos en la masa .

El arranque de la audiencia del artículo 32 de Bales -el equivalente militar de un procedimiento del gran jurado- proporcionó nuevos detalles sobre la masacre del 11 de marzo, incluido un supuesto intento de Bales para destruir la evidencia al pedirle a Godwin que blanqueara sus pantalones manchados de sangre.

Los fiscales manifestaron que Bales estaba lúcido, resuelto y metódico ese día, a pesar de haber bebido whisky la noche anterior. Pero no ofrecieron el motivo de fondo de la masacre, uno de los crímenes más brutales atribuido a tropas de Estados Unidos en las guerras de Irak y Afganistán. Nueve de las víctimas eran niños.

El teniente coronel Joseph Morse, el fiscal jefe, expuso durante su discurso de apertura que Bales había visitado previamente uno de las dos aldeas donde los civiles fueron asesinados, lo que sugiere que el sargento sabía que la vivienda era el hogar de mujeres y niños.

La defensa optó por no dar una declaración introductoria ante el juez, el coronel del ejército Lee Deneke, quien determinará al final de la audiencia de dos semanas si el gobierno tiene evidencia suficiente para la Corte marcial. De ser declarado culpable, Bales podría recibir la pena de muerte. Ningún soldado estadounidense ha sido ejecutado desde 1961.

Bales, de 39, fue acusado de 16 cargos de asesinato en primer grado después de que los investigadores militares lo implicaron en el ataque a civiles en dos aldeas adyacentes a una base de la OTAN en la provincia de Kandahar.

Los pobladores -quienes han aceptado dar su testimonio a través de una video conferencia desde Afganistán- se espera den una descripción más detallada de lo ocurrido cuando supuestamente Bales salió de su base solo e irrumpió en sus hogares.

Un portavoz de la familia de Bales indicó que la esposa del acusado tiene la esperanza de que no habrá un juicio apresurado.