Londres- El número de bajas sufridas por las tropas del Reino Unido en Afganistán desde el comienzo de la intervención militar en 2001 llegó a 300 tras la muerte de un soldado británico como consecuencia de una explosión, anunció este lunes el ministerio de Defensa en Londres.

El soldado, perteneciente al 40 Comando de Royal Marines sucumbió el domingo en un hospital de Birmingham (centro de Inglaterra) a las heridas sufridas en una explosión ocurrida en Sangin, en la convulsa provincia de Helmand (sur de Afganistán) el pasado 12 de junio, precisó el ministerio en un comunicado.

Su muerte eleva también a 55 el número de soldados británico que han perdido la vida en ese país en lo que va de 2010, que por el momento es el segundo más mortífero desde que comenzó la intervención de la coalición liderada por Estados Unidos a finales de 2001, después de 2009 (108 en total).

"Es una noticia extremadamente triste", declaró el primer ministro británico David Cameron, que desde que llegó al poder en mayo multiplica los esfuerzos para tratar de ganarse el apoyo de la opinión pública a la impopular participación británica.

"Por supuesto, la muerte número 300 no es más o menos trágica que las 299 que se produjeron antes. Pero creo que es un momento para que todo el país reflexione sobre el increíble servicio, sacrificio y dedicación que los servicios armados brindan en nuestro nombre", agregó.

El primer ministro reiteró que las tropas británicas serán retiradas de Afganistán "en cuanto (los afganos) sean capacer de ocuparse de la seguridad de su propio país", sin fijar ningún calendario.

Con 9.500 militares desplegados principalmente en la provincia de Helmand, uno de los bastiones de la rebelión afgana dirigida por los talibanes, los británicos tienen actualmente el segundo mayor contingente en Afganistán, por detrás del de Estados Unidos.

"Los últimos nueve años han visto a las fuerzas británicas en la vanguardia de la campaña, los cinco últimos trabajando duro en una de las zonas más exigentes del país, ayudando a los afganos a proteger y gobernar su propio país, un proceso que al final nos permitirá traer las tropas a casa", declaró el ministro de Defensa, Liam Fox.

Desde 2005, el año del resurgimiento de la insurrección de los talibanes, cada año ha marcado un nuevo récord de muertes para las tropas extranjeras.

Según un balance establecido por la AFP en base a la página independiente icasualties.org, 275 soldados extranjeros han fallecido en Afganistán en lo que va de 2010 -entre ellos casi dos tercios de estadounidenses (177)-, contra 521 en 2009 y 295 en 2008.