Una quinta parte de la fuga de crudo en el lecho marino del Golfo de México está siendo capturada, aseguró la petrolera British Petroleum (BP), quien enfrenta nuevos cuestionamientos sobre su historial de seguridad en la industria.

Las acciones de BP con sede en Londres subieron inicialmente, tras las noticias de que la inserción de un tubo de succión dentro del pozo dañado de la firma en el lecho marino, a casi 1.6 kilómetros de profundidad, logró cierto éxito al reducir en parte el flujo de petróleo y gas.

Las acciones de la compañía subieron previamente más de 2% en Londres, pero posteriormente cayeron.

Ejecutivos de BP han enfrentado duros cuestionamientos del gobierno de Estados Unidos y de la opinión pública por el alcance del derrame, que amenaza con transformarse en un daño ecológico y económico irreversible.

El desastre ha golpeado la imagen de BP, que ya estaba en la mira tras un derrame en uno de sus ductos ocurrido en Alaska, Estados Unidos, en el 2006 y un incendio en el 2005 en una refinería de la compañía en Texas City, que dejó 15 muertos y 180 heridos.

Un estudio divulgado ayer por el Centro de Integridad Pública mostró que dos refinerías de BP, en Estados Unidos, eran responsables de 97% de las violaciones de seguridad registradas en la industria de refinación en los últimos tres años, según inspectores del gobierno.

Lo único que podemos concluir es que BP tiene un serio y sistemático problema de seguridad en su compañía , dijo Jordan Barab, funcionario de alto rango de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional.

Por su parte, el presidente operativo de BP, Doug Suttles, dijo que ingenieros trabajan duro para controlar la fuga en el pozo dañado, que según algunos científicos también ha generado enormes columnas de petróleo submarinas, además de una gran mancha negra en la superficie marina.

Las declaraciones de Suttles se producen mientras legisladores evalúan levantar una multa sobre responsabilidad corporativa para los derrames de petróleo.

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