Robert.- Tras el fracaso de su operación para sellar la fuga en el Golfo de México, British Petroleum anunció otro plan de contención del crudo, mientras una asesora de Barack Obama dijo que el derrame es "probablemente la peor catástrofe ecológica" de Estados Unidos.

" Estamos decepcionados. No fuimos capaces de controlar el flujo del pozo. La fuga era demasiado importante", declaró Bob Dudley, director general de BP a la cadena CNN, tras constatar que el intento de inyectar restos sólidos en el pozo no había logrado detener el escape de crudo.

BP volverá a una solución parecida a la tapadera de confinamiento que había fracasado a principios de mayo por la formación de cristales de hielo bajo el efecto del gas y del agua.

"Si podemos contener el flujo del pozo entre ahora y el mes de agosto y hacer que el petróleo no se derrame en el mar, sería una salida positiva. Luego, si logramos parar totalmente el derrame gracias a un pozo secundario, también sería una buena noticia", explicó Dudley.

Al menos 20 millones de galones se han vertido al océano desde que comenzó el desastre cinco semanas atrás, amenazando con una catástrofe ambiental y económica a lo largo de cientos de kilómetros de costa en Estados Unidos.

La marea negra del Golfo de México es "probablemente la peor catástrofe ecológica que hayamos enfrentado en este país", declaró en tanto Carol Browner, consejera de Barack Obama en temas ambientales.

"Es sin ninguna duda la peor marea negra", agregó Browner en declaraciones al programa dominical "Meet the Press" de la cadena NBC.

"Esto quiere decir que hay más petróleo derramándose en el Golfo de México que en cualquier otro momento de nuestra historia. Y esto significa que hay más petróleo" que durante la marea negra provocada por el naufragio del Exxon Valdez en Alaska en 1989, agregó Browner.

Los ingenieros habían para ahogar el vertido de crudo y luego sellar el ducto con cemento. Pero el sábado se anunció el fracaso del operativo denominado "Top kill".

Se trata del fracaso más reciente para BP, que a pesar de una serie de operativos de alta tecnología en las últimas semanas se ha mostrado incapaz de contener el desastre comenzado con la explosión el 20 de abril de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, arrendada por BP, que causó la muerte de 11 personas. La plataforma se hundió dos días después.

En Luisiana, residentes cercanos al Golfo de México mostraron con un excusado su frustración ante los fracasos de BP por detener el derrame de crudo.

El gigante británico de la energía había subrayado que "Top kill" era la mejor oportunidad de frenar la filtración, más que perforar un pozo nuevo de auxilio, un proceso que ha comenzado pero que tomaría otros dos meses.

Nueva táctica

Los esfuerzos ahora se centrarán en cortar los ductos dañados que están recostados en el suelo marino, luego instalar un artefacto de contención que pueda retener el petróleo y finalmente bombearlo a la superficie.

La operación será conducida por robots operados a control remoto en el suelo marino, según annciaron directivos de BP, a casi 1.500 metros debajo del lugar donde explotó la plataforma submarina.

El jefe de operaciones de BP, Doug Suttles, dijo el sábado en rueda de prensa que incluso si la operación (llamada "Lower Marine Riser Package Cap" o "LMRP Cap") tiene éxito, sólo podrá contener una mayoría del crudo que brota de la rotura, pero no su totalidad.

El revés de "Top kill" tuvo lugar un día después de que Obama visitara la región por segunda vez desde el comienzo del derrame 40 días atrás, en un intento de dar un nuevo sentido de urgencia a la respuesta.

Resultados, hasta el próximo fin de semana

BP sabrá a fines de esta semana si su nuevo plan para contener el derrame de petróleo en el Golfo de México tiene éxito, dijo el domingo el director de gestión de la firma, Bob Dudley.

Dudley indicó que la probabilidad de que el plan de BP funcione es mejor que el intento anterior y agregó que la compañía sabrá si obtiene buenos resultados para fines de la semana próxima.

Inicialmente, el presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, había dado entre un 60 y 70% de posibilidad de éxito a la maniobra "top kill".

Consultado sobre la posición en que se encuentra Hayward, Dudley también afirmó que no cree que deba renunciar a su cargo una vez que el flujo de crudo haya sido contenido.

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