Caracas. En medio de la crisis económica y el rechazo de la comunidad internacional sobre el resultado de las elecciones presidenciales en Venezuela, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció la suspensión de los préstamos para Venezuela debido al retraso en el pago de una deuda de 88.3 millones de dólares.

En un comunicado, el organismo internacional informó que tomó la medida luego de que Venezuela llegó al límite de 180 días de mora que establecen las normas. La deuda total de Venezuela con el BID es de 2,011 millones de dólares; de los cuales, 212.4 millones de dólares están en mora, pero sólo una porción superó el límite de retraso. Esta medida deja sin una importante fuente de financiamiento regional al país suramericano agobiado por una compleja crisis económica.

Acreedores internacionales han señañado a la administración de Venezuela de incurrir en incumplimientos de pagos de deudas, incluso, algunos han presentado demandas en tribunales para lograr la cancelación de sus inversiones.

Elecciones justas

Por otra parte, el Grupo de los Siete (G7) se sumó al rechazó del resultado presidencial y pidió la celebración de una nueva votación, alegando que la victoria de Nicolás Maduro carece de “legitimidad y credibilidad”.

Los siete países más industrializados (Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos), junto con la Unión Europea, consignaron que “están unidos en rechazar el proceso electoral” que condujo a la votación del 20 de mayo.

En una declaración conjunta emitida en Ottawa, el G7 pidió al gobierno de Maduro “restaurar la democracia constitucional en Venezuela, asegurar la celebración de elecciones libres y justas que puedan reflejar verdaderamente la voluntad democrática del pueblo, liberar de inmediato a todos los presos políticos, restablecer la autoridad de la Asamblea Nacional y garantizar un acceso pleno, seguro y sin obstáculos a los trabajadores humanitarios”.