El Banco Central Europeo (BCE) aprobó nuevos estímulos monetarios para ayudar a la economía de la zona euro a lidiar con los crecientes costos de la epidemia de coronavirus, pero decidió mantener las tasas de interés sin cambios, en una decisión que podría decepcionar a los mercados financieros. La compra de activos ascenderá a 120,000 millones de euros y la tasa de referencia se mantiene en -0.50 por ciento.

En momentos en que millones de personas están en cuarentena, los mercados bajo turbulencias y las empresas sufren por cadenas de suministros paralizadas, el BCE ofrecerá nuevos préstamos a los bancos, concederá instrumentos de liquidez ya pactados a tasas aún más favorables e incrementará temporalmente sus compras de activos para sostener a la actividad económica.

"Estas operaciones respaldarán los préstamos bancarios a quienes han sido más afectados por la propagación del coronavirus, en particular las pequeñas y medianas empresas", dijo el BCE en su comunicado de política monetaria.

"Se añadirá un mecanismo temporal adicional de compras netas de activos por 120,000 millones de euros hasta fines de este año, a fin de garantizar una fuerte contribución por parte de los programas de compras del sector privado", agregó.

La decisión se produce después de recortes de emergencia de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra, lo que pone de relieve los temores entre las autoridades a que la epidemia lleve a la economía global a una recesión y cause la misma clase de paralización vista durante la crisis financiera mundial del 2008.

El BCE dijo que ofrecería un programa antes anunciado de refinanciamiento de largo plazo a una tasa más barata de -0.75% y que concedería operaciones adicionales de refinanciamiento de largo vencimiento para garantizar liquidez inmediata en el sistema financiero del área del euro.

Pero la tasa de depósitos bancarios, la tasa de referencia, permanecerá sin cambios en -0,50%, lo que sugiere que las autoridades creen que podrían estar cerca de las llamadas condiciones de "tasa reversible" en que resulta contraproducente seguir aplicando recortes a los tipos porque perjudican demasiado los márgenes de los bancos.

El banco central de la zona euro de todas maneras dejó la puerta abierta a más reducciones de la tasa de interés, al dejar sin cambios su guía en torno a las condiciones de endeudamiento.

Además de las medidas de estímulo del BCE, el brazo de supervisión bancaria del organismo anunció que ofrecería a los prestamistas capitales y respaldos temporales para ayudarles a superar la crisis generada por la pandemia.

Baja de perspectivas

El Banco Central Europeo también pasó la tijera a sus pronósticos de crecimiento para este año y el próximo, pero dijo que las nuevas estimaciones, que se recopilaron antes del brote de coronavirus en Europa, probablemente ya están desactualizadas.

El BCE dijo que ahora espera que la economía de la zona euro crezca un 0.8% este año, un 1.3% en 2021 y un 1.4% en 2022. Esto se compara con una expansión proyectada en diciembre de 1.1% para 2020 y 1.4% para cada uno de los próximos dos años.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo que los riesgos para esa perspectiva son "claramente negativos" y que el brote de coronavirus implicó presiones negativas sustanciales sobre las expectativas de la economía de la región.

Las proyecciones de inflación se mantuvieron sin cambios en 1.1%, 1.4% y 1.6% para 2020 y los próximos dos años.