Federico Trillo-Figueroa anunció su dimisión como embajador de España en el Reino Unido, en una comparecencia ante la prensa de dos minutos en la que no se han permitido preguntas.

La renuncia llega tras días de intensa presión derivada de la tormenta política provocada por su responsabilidad en el accidente del avión Yak 42 hace más de 13 años, en el que murieron 62 militares españoles mientras él era ministro de Defensa. Tras cuatro años y medio en la embajada, Trillo se va porque no quiere interferir en la acción del Gobierno , sólo horas después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, asegurara que el relevo del embajador estaba cerca.

Trillo, de 64 años, aseguró que había manifestado hace tiempo su voluntad de abandonar este cargo y que la renuncia se hará efectiva.

El Consejo de Ministros aprobará el cese.

La dimisión de Trillo llega unos días después de que el Consejo de Estado publicara un informe en el que culpa al Ministerio de Defensa del accidente del Yak-42, avión que se estrelló en Turquía y provocó la muerte de los militares españoles en el 2003, cuando Trillo era titular de ese departamento. Al conocerse ese dictamen, hubo un aluvión de críticas a Trillo y peticiones para que dejara su puesto en la Embajada.

Sobre la dimisión pudo haber influido la carta enviada por 13 exembajadores españoles ya jubilados al nuevo ministro de Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, en la que reclaman el cese inmediato del señor Trillo en su cargo de embajador en Londres como máximo responsable político de la tragedia del Yak-42.

En un giro radical del Gobierno de Rajoy, la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, recibió hace unos días a los familiares de las víctimas del accidente para mostrarles su apoyo y asegurarles que el Ejecutivo asumía en su totalidad el informe del Consejo de Estado.