Toronto.- El presidente estadounidense Barack Obama elogió el domingo un compromiso internacional de los países ricos de disminuir sus déficit a la mitad para el 2013, a pesar de que había advertido que no debía suspenderse en forma abrupta el gasto para estimular las economías.

`` No podemos apurarnos todos al mismo tiempo a la puerta para salir'', afirmó Obama en una conferencia de prensa al concluir la cumbre del Grupo de los 20, que agrupa a los países más industrializados y a naciones en desarrollo con economías de gran tamaño.

Obama también emitió una advertencia para Corea del Norte, diciéndole que el presunto hundimiento de un navío surcoreano por parte de las fuerzas de Pyongyang es una ``conducta beligerante inaceptable'' para el mundo.

`` Es absolutamente crucial que la comunidad internacional respalde'' al presidente surcoreano Lee Myung-bak, afirmó el mandatario.

Obama habló después de que los líderes del G-20 emitieron un comunicado en el que exhortaron a las naciones ``avanzadas'' a reducir sus déficit presupuestales a la mitad _en proporción frente al producto interno bruto_ para el 2013, y a colocar sus déficit anuales en una posición más baja o cuando menos más estable para el 2016.

A pesar de sus advertencias para no pisar demasiado pronto los frenos del estímulo económico, Obama dijo que el texto final de la cumbre coincide con sus propios puntos de vista de que la reducción del déficit es importante a mediano y largo plazo. Sin embargo, a corto plazo es importante conservar el gasto de estímulo en los países que puedan hacerlo.

`` Algunos países, de las cuales el ejemplo más obvio es Grecia, tienen que actuar de inmediato'' para disminuir el riesgo de caer en moratoria de pago de sus deudas, dijo Obama. Pero otros países deben decidir qué tanta flexibilidad tienen tanto para alentar el crecimiento y la creación de empleos sin sumirse mucho más en deudas.

``El punto es, en cada país, lo que tenemos que reconocer es que la recuperación aún es frágil'', señaló el mandatario.

Pero si los mercados financieros están nerviosos y no tienen confianza en la solidez fiscal de una nación, ``entonces eso también va a socavar nuestra recuperación'', agregó.

México y Brasil, satisfechos

Brasil y México se mostraron satisfechos en general el domingo con los acuerdos del G20, aunque advirtieron que los ajustes fiscales aprobados para los países desarrollados no deben ser hechos en detrimento de sus economías, pues eso afectaría las finanzas de otras naciones.

`` Se ha acordado que los países seguirán estimulando la economía, pero ha surgido otra pregunta, especialmente sobre los países europeos: el mejoramiento de su situación fiscal'', apuntó el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega.

``Este es un problema que tenemos que enfrentar ... por eso es que en el documento (final) dijimos ... que estos ajustes no deben ser hechos en detrimento del crecimiento, o sea, deben ser sensibles al crecimiento'', agregó.

México, por su parte, respaldó la posición de Estados Unidos, al indicar que es fundamental que aquellos países desarrollados del G20 que han decidido mantener sus políticas fiscales expansivas y que todavía no tienen una recuperación consolidada `` empiecen a realizar ajustes fiscales importantes creíbles, reales, que generen certidumbre y confianza en los mercados''.

`` Debe analizarse estas implicaciones'', manifestó el presidente mexicano Felipe Calderón, citando como ejemplo la deuda pública de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania.

Japón quedó exento de sumarse al acuerdo debido a que su economía ha estado estancada durante años y porque su deuda gigantesca pertenece a japoneses y no a inversionistas extranjeros.

Por otro lado, en un discurso Calderón resaltó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP16, a realizarse a fines de noviembre y principios de diciembre en su país.

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