Las autoridades australianas han ordenado este viernes un nuevo confinamiento de cinco días en Melbourne en pleno Abierto de Australia, para intentar frenar un posible resurgimiento de la pandemia de Covid-19, lo que hace temer por la continuación del torneo.

El primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews, afirmó que este confinamiento era necesario para frenar un brote de variante británica "hiperinfecciosa" del coronavirus, aparecido en uno de los hoteles en el que pasaron la cuarentena varios jugadores y participantes en el Abierto de Australia.

En virtud de las restricciones, unos cinco millones de personas en la segunda ciudad más grande de Australia deberán permanecer en casa durante cinco días a partir de la medianoche del viernes 12 de febrero, salvo para un número limitado de actividades esenciales.

Andrews no mencionó el Abierto de Australia, el primer torneo de Grand Slam de la temporada de tenis de 2021 que comenzó el lunes y en el que participa la mayoría de los mejores jugadores del mundo. Pero dijo que las instalaciones deportivas figuran entre los muchos negocios y lugares que deben cerrar durante la cuarentena.

 

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