Phoenix.- El senador estatal de Arizona, Russell Pearce, autor de la ley antiinmigrante SB 1070, planea enfocarse a una nueva iniciativa de ley que permita a esta entidad dejar de conceder la ciudadanía estadunidense a hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en el país.

Pearce reveló en una serie de correos electrónicos dirigidos a sus constituyentes que intenta promover esa legislación durante la próxima sesión anual de la legislatura estatal que inicia en enero de 2011.

'Intento promover una iniciativa en Arizona en la que se rechace el aceptar emitir un certificado de nacimiento que reconozca la ciudadanía a aquellos nacidos de extranjeros ilegales, al menos que uno de los padres sea ciudadano', escribió Pearce.

El contenido de varios correos electrónicos fue dado a conocer este lunes por la estación de televisión KPHO de Phoenix.

KPHO informó que revisó cientos de correos que Pearce envió a sus constituyentes y también algunas de las respuestas que recibió a los mismos, sin precisar la forma en que obtuvo estos documentos.

Los correos electrónicos varian desde halagos al legislador hasta críticas y delinean los planes que Pearce tiene para el futuro.

Uno de los correos electrónicos más notables, enviado por Pearce a una lista de simpatizantes, detalla los siguientes pasos que planea el legislador.

El correo de varias páginas de largo, incluye artículos en los que se critica a la 14 Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que otorga en forma automática a los niños nacidos en este país la ciudadanía estadunidense.

La cláusula de ciudadanía de la 14 Enmienda constitucional señala que los ciudadanos estadunidenses son 'todas las personas nacidas o naturalizadas en el hecho o la razón de la jurisdicción de Estados Unidos'.

Pearce explicó en el correo que el estar sujeto a la jurisdicción territorial no es un factor esencial para otorgar la ciudadanía.

'Los indoamericanos, a pesar de la obvia ubicación de su nacimiento, no recibieron la ciudadanía estadunidense hasta que les fue conferida por actos congregacionales en 1887 y 1901'. Explica.

'La extensa litigación concerniente a los indios americanos, prueba que el consentimiento del gobierno y del individuo es lo que controla la ciudadanía, en vez del lugar de nacimiento', sostuvo Pearce.

En correos dirigidos directamente a la estación de televisión, el legislador republicano defendió su nueva idea y aseguró que esta no es solo legal sino también constitucional.

'Es de sentido común', aseguró. 'Uno no puede irrumpir en el país de otro y esperar el ser recompensado por ello. Uno no puede hacerlo'.

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