Canberra, Au. El primer ministro de Australia dijo que la relación de su país con Estados Unidos sigue siendo muy fuerte y se negó a comentar el reporte de un periódico respecto a que el presidente Donald Trump, enojado, cortó la primera llamada telefónica entre ambos como líderes de su respectiva nación.

La parte medular de la conversación del fin de semana entre Trump y el primer ministro, Malcolm Turnbull, fue un acuerdo pactado con el gobierno de Barack Obama que permitiría reubicar en Estados Unidos a refugiados en su mayoría musulmanes que Australia ha rechazado recibir.

Turnbull rechazó comentar sobre reportes del diario The Washington Post de que Trump describió el pacto como el peor acuerdo de la historia y acusó a Turnbull de buscar exportar a los próximos bombarderos de Boston .

Turnbull tampoco quiso decir si Trump terminó abruptamente la conversación, que se esperaba que fuera de una hora, mientras el político australiano intentaba dirigirla a otros temas.

Es mejor que estas cosas estas conversaciones se conduzcan de manera honesta, franca y privada , dijo Turnbull a reporteros.

Turnbull agregó que la fortaleza de la relación bilateral era evidente en el hecho de que Trump aceptó reubicar refugiados de entre aproximadamente 1,600 solicitantes de asilo, la mayoría de los cuales están en campamentos en las naciones isleñas de Nauru y Papúa Nueva Guinea.

La historia de The Washington Post se volvió rápidamente tendencia en Twitter en Australia. Apareció en los principales sitios web de noticias y las cadenas de noticias de ese país.

Australia, nueva víctima.