El primer ministro australiano, Scott Morrison, advirtió este miércoles sobre los "daños colaterales" de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que penaliza según él a los países más pequeños y amenaza la economía mundial.

En una rara advertencia pública a su aliado estadounidense, Morrison lamentó las tensiones en "la relación bilateral más importante del mundo, la relación entre Estados Unidos y China".

"Las tensiones comerciales se han incrementado. Los daños colaterales se extienden. El sistema comercial mundial está bajo presión. Las proyecciones de crecimiento mundial están siendo revisadas a la baja", declaró en Sídney.

"El impacto de cualquier nuevo deterioro en la relación no se limitará a estas dos grandes potencias", agregó dos días antes del inicio de la cumbre del G20 en la ciudad japonesa de Osaka.

En esta reunión de los principales países industrializados y emergentes todas las miradas estarán fijadas en la reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping.

La coalición conservadora de Morrison fue reelegida en mayo, contra todo pronóstico, con la promesa de mantener el auge económico de Australia, que encadena 28 años de crecimiento ininterrumpido.

Pero la economía se está debilitando y el gobierno alertó en varias ocasiones de los riesgos que plantea el contencioso sinoestadounidense.

Morrison es un aliado del presidente Trump, con quien debería reunirse al margen del G20.

Australia también está preocupada por el expansionismo de China en el Pacífico Sur, su zona de influencia tradicional.