Bagdad.- Tres personas, dos peregrinos chiitas y un niño, sobrino del presidente del Parlamento, murieron este miércoles en atentados en Irak, en vísperas de una de las principales celebraciones religiosas chiitas del país, según fuentes policiales y médicas.

Dos peregrinos chiitas murieron y otros ocho resultaron heridos en un atentado con coche bomba, en momentos en que se dirigían a pie a la ciudad santa de Kerbala, ubicada a 110 kilómetros al sur de la capital, para participar en la celebración de la fiesta del Arbain, que marca el cuadragésimo día después de la muerte del imán Hussein, hijo de Alí y nieto del profeta Mahoma, una de las figuras más respetadas del chiismo.

En Mosul, el sobrino de 10 años de edad del presidente del Parlamento, Osama al-Nujaifi, murió como consecuencia de un disparo, según fuentes medicas y policiales. El niño era el hijo del hermano y guardaespaldas de al-Nujaifi.

El martes, hombres armados mataron a tres policías en la ciudad de Tarmiyah, al norte de Bagdad, según las autoridades.

Por el momento, ningún grupo reivindicó los ataques de este miércoles, pero la comunidad chiita, mayoritaria en este país, es a menudo blanco de ataques cometidos por insurgentes sunitas, particularmente durante las celebraciones religiosas de esta comunidad.

Estos ataquen intervienen en momentos en que el país está sumergido en una grave crisis política. Manifestantes sunitas bloquean desde hace una semana una autopista al oeste de Bagdad, en protesta contra el uso, según ellos abusivo, de la ley antiterrorista por el gobierno de mayoría chiita para estigmatizar a su comunidad.

Los ataques siguen siendo muy frecuentes en Irak a pesar de que han disminuido significativamente desde los años de apogeo de 2006 y 2007, marcados por violencias confesionales particularmente mortíferas.

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