Finalmente los pronósticos no se equivocaron: el Estado Islámico (EI) se atribuyó el ataque a disparos realizado la madrugada del domingo en el club Reina en Estambul, que dejó 39 muertos y decenas de heridos, en su mayoría turistas extranjeros de naciones musulmanas que celebraban el Año Nuevo.

El grupo dijo que el ataque fue en respuesta a las operaciones militares turcas contra el EI en el norte de Siria. La atribución de responsabilidad ocurrió después de la transmisión de un video de propaganda del EI en el que se instaba a realizar ataques en Turquía, país que alberga una base aérea utilizada por la coalición que encabeza Estados Unidos contra el EI.

Las autoridades turcas nunca confirmaron la autenticidad del video transmitido el 22 de diciembre que presuntamente mostraba a soldados turcos quemados vivos, pero el uso de redes sociales fue restringido temporalmente en lo que pareció ser un esfuerzo para reducir su circulación.

Para algunos analistas, la reivindicación de responsabilidad marca un cambio en la estrategia del grupo Estado Islámico en Turquía, una nación predominantemente musulmana.

Es una nueva fase , dijo el analista de seguridad Michael Horowitz. Lo que vimos antes fue una guerra no declarada, y ahora estamos entrando a una guerra abierta .

Las autoridades obtuvieron las huellas digitales y una descripción básica del atacante y están cerca de identificarlo, aseguró el viceprimer ministro turco Numan Kurtulmus.