Kabul.- Un suicida en coche bomba causó la muerte el sábado de al menos a 20 personas, y posiblemente hasta 35, en un ataque cerca de un hospital en el este de Afganistán, dijeron el Gobierno y funcionarios de seguridad.

Decenas de personas resultaron heridas en las afueras del hospital, situado en el aislado distrito de Azra, en la provincia afgana de Logar.

Deen Mohammad Darwish, portavoz del gobernador provincial de Logar, dijo que hasta 35 personas murieron, aunque el Ministerio del Interior afgano situó la cifra en 20.

"El objetivo exacto aún no está claro y se prevé un aumento en la cifra de muertos", dijo el viceportavoz del Ministerio del Interior, Najib Nikzad.

El presidente Hamid Karzai condenó el ataque en el que fallecieron "decenas de civiles".

El portavoz talibán Zabihullah Mujahid negó su responsabilidad y dijo que los insurgentes nunca atacan hospitales.

Las víctimas civiles han provocado tensiones, y tanto los insurgentes como el Gobierno afgano critican por igual a las fuerzas lideradas por la OTAN por la muerte de inocentes afganos mientras persiguen a militantes.

No obstante, las cifras de Naciones Unidas demuestran que los insurgentes son responsables por tres cuartas partes de las víctimas civiles.

Las muertes de militares y civiles alcanzaron niveles récord en 2010, el año más violento de la guerra desde que las fuerzas afganas derrocaron a los talibanes a finales de 2001.

Este año sigue una tendencia similar y la violencia está aumentando en todo Afganistán desde que los talibanes anunciaron una ofensiva de primavera a principios de mayo.

Los comandantes de Estados Unidos han dicho que esperaban un aumento de los ataques de los insurgentes después de que las fuerzas estadounidenses y de la OTAN consiguieran avances en terreno talibán en los últimos 18 meses.

Naciones Unidas dijo hace dos semanas que mayo había sido el mes más sangriento para los civiles desde que comenzó a realizar estadísticas hace cuatro años.

Había documentado 368 muertos civiles "relacionados con el conflicto", un 82% de ellos fallecieron en ataques de insurgentes.

La violencia se produce mientras la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) de la OTAN se prepara para ceder las responsabilidades de seguridad en siete zonas del país.

Esa cesión coincidirá con el inicio en julio de una descenso gradual de las tropas de Estados Unidos. Las tropas del país norteamericanas y de la OTAN prevén ceder toda la seguridad a los afganos a finales de 2014, aunque algunos consideran prematura la fecha.

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