Quito. El australiano Julian Assange no enfrenta ningún pedido de extradición, dijo el canciller ecuatoriano José Valencia, cuyo país ofrece asilo desde el 2012 en su embajada en Londres al creador de WikiLeaks que teme ser entregado a Estados Unidos.

“Le hemos dicho al señor Assange que hasta este momento, que se sepa, no hay ningún pedido de extradición de ningún país”, expresó el diplomático a la estatal Radio Pública.

El ecuatoriano Carlos Poveda, uno de los abogados de Assange (47 años), indicó hace dos semanas en Quito que el australiano estaría dispuesto a entregarse a la justicia de Reino Unido si se le asegura que no será extraditado.

“Él podría afrontar esa situación, claro que lo podría hacer. Pero lo que se está solicitando de parte del equipo legal es que exista el aseguramiento necesario de que después de esa condena no sea extraditado a Estados Unidos”, señaló.

La justicia británica mantiene una orden de detención contra Assange por incumplir obligaciones de su libertad condicional cuando era acusado de supuestos delitos sexuales cometidos en Suecia.

Aunque las causas suecas no prosperaron, el fundador de WikiLeaks teme que si deja la embajada ecuatoriana pueda ser extraditado a Estados Unidos por difundir miles de secretos oficiales de esa nación a través de su página web.

Valencia indicó que “lo que Inglaterra le pide a él es comparecer ante la justicia británica para responder por haber roto las condiciones de su libertad provisional”.

Londres informó que la sanción por incumplir los controles de libertad condicional no rebasaría los seis meses, de acuerdo con Quito.

El canciller manifestó también que Assange ha sido informado sobre que “no vemos que los británicos cambien su punto de vista. Ellos siguen insistiendo en que él comparezca a la justicia y no le van a dar un salvoconducto para ir a otro país” amparado por el asilo de Ecuador.

Assange se refugió en la legación ecuatoriana en junio del 2012 para evitar ser extraditado a Suecia. Dos meses después, Quito le concedió asilo.

La justicia ecuatoriana resolverá en los próximos días, en segunda y última instancia, la apelación al rechazo a una demanda constitucional de Assange para que sean suspendidas normas impuestas por Quito para sus visitas, comunicaciones y salubridad durante su asilo.