Londres y Sidney. La abogada de Julian Assange declaró que el fundador de WikiLeaks está dispuesto a cooperar con las autoridades suecas si reabren el caso de violación contra él, pero que su prioridad sigue siendo evitar una extradición a Estados Unidos.

“Estamos absolutamente felices de responder a estas preguntas si y cuando estas se presenten. La cuestión clave por el momento es la (petición de) extradición de Estados Unidos”, declaró Jennifer Robinson a Sky News.

Assange permanece detenido tras su arresto el pasado jueves en la embajada de Ecuador en Londres, donde estaba bajo asilo hace siete años para escapar a una orden de detención británica por acusaciones de violación y de agresión sexual en Suecia, que siempre ha negado.

La denuncia por agresión sexual se prescribió en el 2015, y Suecia abandonó después los cargos en el segundo caso en mayo del 2017, a falta de poder hacer avanzar la investigación. Pero tras la detención, la abogada de la denunciante reclamó la reapertura de la investigación.

El padre de Assange, John Shipton, pidió al gobierno australiano que extradite a su hijo, y dijo estar conmocionado por el mal aspecto físico que tenía cuando lo arrestaron la semana pasada en Londres.

“El Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio (DFAT) y el primer ministro deberían hacer algo de manera matizada. Se puede resolver de manera simple para que todo el mundo esté satisfecho”, declaró al periódico de Melbourne Herald Sun.

¿Héroe de la libertad de prensa?

Tras el arresto del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en Londres, su abogado denunció que se estaban comprometiendo los derechos de los periodistas de todo el mundo que tratan de destapar secretos.

¿Es realmente así? ¿Lo que hace WikiLeaks es periodismo o algo muy diferente? La respuesta no estuvo clara cuando esa organización se dio a conocer a principios de la década en curso con la difusión de documentos oficiales sobre las guerras de Irak y Afganistán. Y ahora está más difusa todavía.

Los métodos de la organización pueden ser vistos como una amenaza a medios tradicionales que vigilan al poder. Pero el periodismo ha incorporado numerosas tradiciones a lo largo de los siglos. El mismo Assange ofrece una imagen difícil de categorizar.