El Cairo. EL PRESIDENTE de Siria, Bashar al-Assad, culpó a saboteadores y vándalos por las manifestaciones masivas que cimbran a su país, afirmando en un discurso por televisión: No puede haber desarrollo si no tenemos estabilidad .

Assad, quien enfrenta el mayor reto de los 40 años de ejercicio en el poder de su familia, habló durante más de una hora en la Universidad de Damasco, en un discurso considerado desafiante a pesar de ciertas tonalidades de conciliación.

Ante una multitud de entusiastas partidarios, Assad anunció la integración de la autoridad nacional para el diálogo, con 100 miembros, que será la encargada de elaborar el mapa de ruta para las reformas que exige la población.

Dijo que formará parte de dicha comisión.

En referencia a los miles de pobladores que han huido de la revuelta social hacia Turquía, Assad pidió a los desplazados regresar a sus casas, prometiendo que las fuerzas públicas están para protegerlos, no para atacarlos.

Garantizó enjuiciar a todos los que han estado involucrados en el derramamiento de sangre, aunque no reconoció que sus propios soldados han estado directamente implicados en agresiones contra cientos de manifestantes.

Lo que está ocurriendo hoy no tiene nada que ver con reforma, sino con vandalismo , dijo el Presidente. Fue el tercer discurso de grandes proporciones de Assad desde las manifestaciones pro democracia que han estado reconfigurando otros países árabes y que se iniciaron en Siria hace ya varios meses, con violentas represiones por parte de las Fuerzas Armadas.

Assad prometió reformas, incluyendo la amnistía del Ministerio de Justicia para presos políticos. Aseguró que está abierto a la redacción de una nueva Constitución y ofreció reformar el proceso político y organizar elecciones.