Manchester. Marco Rubio, un senador en su primer mandato en el Congreso y que está ganando puestos en los sondeos de la carrera republicana, sufrió una batería de ataques, el sábado, durante el debate republicano. Sus rivales criticaron con agresividad su preparación para ser presidente y su experiencia.

El senador Ted Cruz, reforzado por su victoria en las asambleas partidarias de Iowa, también fue criticado por tácticas políticas cuestionables. Uno de los aspirantes lo acusó de tener ética de Washington y poner a prueba los límites legales de la campaña.

El énfasis en los dos senadores permitió al favorito en las encuestas, Donald Trump, salir mayormente indemne en su regreso a los debates. Su liderazgo en las primarias republicanas se vio golpeado por su segundo puesto en Iowa, aunque el resultado del próximo martes en New Hampshire aún está por verse.

Las primarias de New Hampshire podrían reducir más la gama de aspirantes republicanos. La campaña, muy peleada, costosa y variada en su contenido, se ha convertido en una lucha por el futuro del Partido Republicano, aunque la dirección que terminará tomando el partido sigue siendo incierta.

Rubio, senador por Florida, ha intentado ganarse tanto a los republicanos tradicionales como a los que quieren cambiar el statu quo. Pero sus rivales, en especial el gobernador de New Jersey, Chris Christie, han sido mordaces en sus críticas, por lo que le otorgan una escasa calificación para servir como comandante en jefe.

Christie, al igual que el exgobernador de Florida, Jeb Bush, y el gobernador de Ohio, John Kasich, ha apostado su campaña en New Hampshire, dedicando la mayoría de sus recursos en el estado en las últimas semanas. Los tres jugaron un papel más amplio en este debate que en los anteriores, aunque sigue siendo probable que cada uno de ellos reciba presiones para poner fin a su campaña, si no consigue un buen resultado en New Hampshire.

Rubio ha intentado defenderse de las críticas sobre su relativa inexperiencia y las comparaciones con el presidente, Barack Obama, al alegar que el problema con el presidente no es que sea ingenuo, sino que impone una ideología que perjudica al país. Expresó esa postura varias veces durante el debate.

Rubio flaqueó al defender su decisión de retirarse de la amplia reforma migratoria que había apoyado en un principio en el Senado quizá la legislación con la que más se le asocia y dijo que no buscaría un proyecto similar si fuera presidente.

No podemos aprobar esa legislación , dijo Rubio sobre un texto que habría abierto una vía a la ciudadanía para millones de personas que viven en Estados Unidos sin permiso de residencia. El senador encontró terreno más firme más adelante en el debate al pedir medidas más agresivas contra el grupo Estado Islámico y hacer hincapié en su postura contra el aborto.

Cruz se impuso en los caucus de Iowa sobre el multimillonario Trump gracias en buena medidaal apoyo de los votantes evangélicos. Pero se le critica por mensajes que envió su campaña a los votantes antes de las asambleas diciendo que Ben Carson otro favorito de los conservadores religiosos iba a retirarse, e instando al neurocirujano retirado a apoyarle.

Cruz se disculpó el sábado por las acciones de su campaña, pero no antes de que Carson lo acusara de tener ética de Washington . Esa ética, afirmo, dice que si es legal, hace lo que sea para ganar .

Trump regresó al escenario de debate tras saltarse el anterior, celebrado antes de las asambleas de Iowa. Tras pasar los últimos días cuestionando su segundo puesto en Iowa, intentó centrarse en los mensajes clave de su campaña, como prohibir la entrada de musulmanes en Estados Unidos y deportar a toda la gente que vive en el país sin permiso de residencia, todo mientras mantenía que tiene el carácter adecuado para ser presidente.

Cuando salí, fui a por la inmigración, fui con mucha fuerza , dijo Trump. Todo el mundo dijo ‘Oh, el carácter’, porque hablé sobre inmigración ilegal .

Ante la reducción de aspirantes, la organizadora del debate, ABC News, eliminó el encuentro previo para precandidatos con menos apoyos. Pero sus normas dejaron a la empresaria Carly Fiorina como la única aspirante sin una plaza en el escenario, una exclusión que ella protestó con firmeza, pero sin éxito.