Tropas sirias arrestaron el lunes a cientos de personas durante una redada en aldeas cercanas a Jisr al-Shughour, dijeron residentes que escaparon, después de que el Ejército del presidente Bashar al-Assad recuperara el control de la ciudad fronteriza tras numerosas protestas.

Casi 7.000 sirios han huido de la región donde se ubica Jisr al-Shughour y buscaron refugio en la vecina Turquía, mientras que miles llegaron hasta zonas rurales sirias cercanas a la frontera, dijeron activistas.

La ola de arrestos del lunes se produjo tras el asalto del Ejército a la ciudad del noroeste de Siria, mientras que tropas apoyadas por helicópteros y tanques recuperaron el control del sector una semana semana después de que autoridades reportaran la muerte de casi 120 soldados en choques por los cuales culparon a "grupos armados".

Algunos residentes dijeron que las muertes se produjeron por un motín o porque las tropas se negaron a disparar a manifestantes que se unieron a una revuelta nacional por la democracia.

Refugiados de Jisr al-Shughour, que se ocultan en la parte siria de la frontera con Turquía, dijeron que el Ejército estaba realizando redadas en aldeas situadas al este de la ciudad y arrestó a cientos de hombres de entre 18 y 40 años, en una práctica vista durante otras ofensivas desde que comenzaron los disturbios en marzo.

Una persona que escapó de Jisr al-Shughour, llamada Khaled, dijo que dos mezquitas fueron impactadas por fuego de artillería y que en una carretera a dos kilómetros de la ciudad yacían los cuerpos de tres residentes que intentaban huir, pertenecientes a un hombre, una mujer y un niño.

Mustafa, un hombre de 38 años que huyó el domingo, dijo que había nueve cuerpos en Jisr al-Shughour y siete en las afueras de la localidad.

"Esta será una cifra de muertos relativamente baja", afirmó un activista en Damasco. "Los asaltos de artillería y tiroteos han sido indiscriminados y temíamos una cifra de víctimas fatales mucho mayor", aseveró.

Grupos de derechos humanos sirios dijeron que 1.300 civiles han muerto desde el inicio de la revuelta. Un grupo, el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, asegura que más de 300 policías y soldados han perdido la vida.

El Gobierno sostiene que las protestas son parte de una violenta conspiración respaldada por potencias extranjeras para provocar una lucha sectaria.

DOCH