El presidente estadounidense, Donald Trump, consultará a la National Rifle Association (NRA) si tiene sentido permitir que una compañía de Texas publique planos para fabricar armas de fuego con impresoras 3D.

Trump publicó en Twitter que está “examinando la venta al público de Armas Plásticas 3D” y añadió que “ya hablé con la NRA”. También dijo “¡no parece tener mucho sentido!”, pero no dio más detalles.

La organización de portadores de armas no respondió de inmediato a los pedidos de declaraciones.

El mandatario opinó luego que ocho estados presentaron una demanda contra el gobierno en la que dicen que esas armas, difíciles de detectar, son una bendición para criminales y terroristas y una amenaza para la seguridad pública.

Por la tarde, un juez federal otorgó una medida cautelar que impide a una compañía de Texas la publicación de planos para fabricar las llamadas “armas fantasma”.

La gente puede usar los planos para fabricar un arma corta de plástico mediante una impresora 3D. Pero expertos del sector dudan que los criminales se tomen esa molestia ya que las impresoras necesarias son muy caras, las armas tienden a desintegrarse y las armas tradicionales son fáciles de obtener.

La duda de Trump es que la fabricación de armas a través de impresoras sería un rival del sector de las armas.