El ministro de Planificación, Julio de Vido, informó que el Gobierno nacional se presentará como querellante en la causa que investiga el accidente ocurrido el miércoles en el tren de la línea Sarmiento, que dejó hasta el momento un saldo de 50 muertos y más de 600 heridos.

Nos presentaremos como particular querellante en defensa del interés público y acompañar a los damnificados que se presenten como querellantes , dijo De Vido en una conferencia de prensa, en la que enfatizó que acá no se generan esquemas de protección para nadie .

Precisó que de ninguna manera vamos a tomar desde el punto de vista administrativo acciones que estén descontextualizadas del accionar de la Justicia .

DESASTROSA, SITUACIÓN DE SERVICIO FERROVIARIO

La polémica sobre la calidad del servicio ferroviario comenzó a arder el jueves en una Argentina conmocionada por el choque de un tren.

"Realizamos un informe en 2008 sobre deficiencias del ferrocarril Sarmiento. La situación era desastrosa y pésimo el sistema de frenos", dijo Leandro Despouy, titular de la Auditoría General de la Nación (AGN), cargo público de control reservado a la oposición, en declaraciones a radio Mitre.

"Desde entonces (2008) no ha cambiado demasiado (el servicio). La autoridad del Estado no ha actuado ni aplicado sanciones graves. Trenes de Buenos Aires (TBA, empresa concesionaria) ya ha protagonizado varios incidentes", dijo Despouy.

Despouy, junto a otras fuerzas de oposición y a la central obrera oficialista CGT, reclamaron además que el gobierno ponga fin a la concesión dada a TBA, de capitales argentinos.

En la rueda ministerial, el cuestionado secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, aclaró que no quiso "minimizar la situación" cuando el miércoles sostuvo que si el accidente "hubiera ocurrido el martes (feriado) habría sido una cosa menor".

También había dicho que "los primeros vagones estaban abarrotados de gente porque los pasajeros suelen estar ahí para salir de la estación" rápidamente, lo que mereció un aluvión de repudios en la red Twitter.

La investigación judicial avanzó con una inspección en la estación, pero aún no se han reunido pruebas para formular una acusación.

El maquinista, Marcos Córdoba (28 años), sobreviviente del impacto, "se encuentra internado en unidad de terapia intensiva con buena evolución", según el comunicado de un sanatorio.

Exámenes realizados confirmaron que Córdoba no estaba alcoholizado al momento del accidente. El conductor está hospitalizado bajo custodia policial a la espera de que esté en condiciones de prestar declaración.

Schiavi dijo que "la incógnita del accidente está en los 40 metros finales" del recorrido del convoy. "Desde las 02h45 locales (del miércoles) en adelante no tenemos ningún reporte de que hubiera habido fallas en el sistema de freno", precisó.

El sindicalista ferroviario Rubén Sobrero expresó al respecto su presunción de que "cortarán el hilo por lo más delgado, dictando prisión preventiva contra el maquinista sin investigar a los funcionarios responsables".

SIGUE VIACRUCIS

La sociedad seguía impactada, con escenas dramáticas en la morgue donde hay personas que aún buscan a familiares, pese a que De Vido dijo que todos los muertos están identificados.

La mayoría de los fallecidos viajaban en los dos primeros vagones de la formación, donde el rescate de víctimas aprisionadas duró casi cuatro horas.

Cinco paraguayos y una chilena se encuentran entre los 50 muertos, en tanto otros cuatro paraguayos están heridos pero fuera de peligro, según confirmaron autoridades de ambos países.

Cristian, de 25 años, pasajero del Sarmiento, dijo este jueves a la AFP en Once que "hoy hay más miedo y la gente se agarraba de las cosas cuando el tren llegó a la estación, y los primeros vagones iban casi vacíos".

Entre las repercusiones internacionales, el papa Benedicto XVI dijo que "ora por los muertos" y expresó su "cercanía a los familiares y solidaridad a los heridos", informó el diario oficial del Vaticano.

El accidente ferroviario más grave que se registró en Argentina ocurrió en Benavidez (periferia norte), con 236 muertos en 1970, y el segundo fue en la provincia de Santa Fe (centro-este) con 55 muertos, en 1978.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica

APR / Con información de AFP.