Lima. Perú cumplió el día de ayer una semana sin saber quien será su nuevo presidente, mientras el izquierdista Pedro Castillo mantiene una ligera ventaja en el lento escrutinio y la derechista Keiko Fujimori insiste en denunciar "fraude".

Castillo aventaja a su rival por 49,000 votos (50.14% versus 49.86% de Fujimori) tras escrutarse el 99.93% de las mesas de sufragio del balotaje del domingo pasado.

Fujimori dijo a corresponsales extranjeros el sábado que la "izquierda internacional está interviniendo" en Perú, en alusión a los saludos de líderes latinoamericanos a Castillo por su "victoria", entre ellos del mandatario argentino Alberto Fernández, el boliviano Luis Arce y la vicepresidente nicaragüense Rosario Murillo.

Las congratulaciones provocaron notas de protesta del gobierno peruano a los embajadores de esos países, dijo la cancillería

"Keiko igual puede ir acortando distancia, pero es muy difícil que le alcance. Puede que se dé vuelta el resultado, no es imposible, pero cada vez es más difícil", dijo la politóloga y académica Jessica Smith.

En el caso de que Keiko diera vuelta el resultado, los que van a acusar fraude son los partidarios de Castillo", afirmó.

El analista Hugo Otero dice que Fujimori, ante lo que parece ser una inminente victoria de Castillo, intenta sembrar dudas sobre la legitimidad del proceso electoral.

El entorno de desconfianza mientras no haya un ganador oficial.