Londres. La Cámara de los Comunes británica aprobó el proyecto de ley de salida de la Unión Europea, avanzando un paso más en el Brexit e ignorando el debate sobre un segundo referéndum.

Los diputados aprobaron, por 324 votos a favor y 195 en contra, esta ley cuyo trámite ha sido un dolor de cabeza para la primera ministra Theresa May y ahora el texto será debatido y votado en la cámara alta, la de los Lores.

Cuando se apruebe, este proyecto de ley incorporará miles de artículos de la legislación de la UE en el ordenamiento jurídico británico y derogará aquellas leyes británicas sobre la membresía del bloque.

Se espera que los lores empiecen a debatir el texto el 30 y el 31 de enero y que el proceso dure varios meses. El trámite de la ley ha sido tortuoso para el gobierno.

11 miembros del partido conservador de May se unieron a la oposición el mes pasado para aprobar una enmienda, asegurándose de que el Parlamento tendría un “voto significativo” sobre el acuerdo final del Brexit.

Temeroso de otra derrota, el gobierno llegó a un compromiso sobre otra enmienda querida por May que fijaba la fecha y la hora del Brexit: 29 de marzo del 2019.

May acordó dar a los parlamentarios el poder para enmendar la definición de “día de salida” si pareciera que las negociaciones no han concluido.

Si se aprueba, el proyecto de ley pasará a la Cámara de los Lores, mayoritariamente proeuropea y, por lo tanto, inclinada a someterlo a un mayor escrutinio.

“Nuestro corazón sigue abierto”

Los líderes de la Unión Europea abrieron el martes incluso la puerta a que Gran Bretaña cambie de opinión sobre el Brexit.

Los comentarios en ese sentido del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, entre otros, influyeron en el debate sobre si los británicos tendrían que votar de nuevo sobre el Brexit.

“Nuestro corazón sigue abierto a ustedes”, dijo el funcionario europeo Donald Tusk a los ciudadanos  británicos.