El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió hoy a los líderes polacos utilizar las lecciones aprendidas durante la caída del comunismo para ayudar a los actuales movimientos árabes pro democráticos.

Con ese llamado, Obama concluyó este sábado su visita oficial a Polonia, última escala de su gira por Europa, donde reafirmó las relaciones bilaterales asegurando que este país es uno de los aliados más fuertes y cercanos de Estados Unidos.

El jefe de la Casa Blanca participó esta mañana en una ceremonia formal en el palacio presidencial en Varsovia y posteriormente se reunió en privado con el primer ministro Donald Tusk y el presidente Bronislaw Komorowski.

En rueda de prensa con Tusk, el presidente estadunidense elogió los resultados de los movimientos pro democráticos de la era soviética y afirmó que Polonia era un ejemplo vivo de lo que es posible cuando los países toman las reformas seriamente.

Por ello, instó a los líderes polacos a buscar las maneras de apoyar los movimientos que buscan la democracia en Medio Oriente y en el norte de Africa, en particular a aquellos que ya pasaron a una nueva fase como Egipto.

Una transición, observó, 'no siempre es lisa, habrá torceduras y vueltas', pero los líderes de estas naciones necesitan saber qué hacer para 'institucionalizar esta transformación', cuyo proceso es potencialmente difícil y muy largo.

Obama también se refirió al cancelado plan de su antecesor George W. Bush para construir un escudo antimisiles en Polonia y dijo que Estados Unidos no pondría en riesgo a ese país o a la región.

Insistió en que la nueva estrategia se basa en la reafirmación de los principios de defensa mutua de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y que el objetivo es crear un ambiente regional de paz y seguridad que también beneficiará a Estados Unidos.

Las palabras de Obama tranquilizaron a Tusk, quien calificó esta estrategia como mejor para Polonia y aseguró que trabajará con el gobierno estadunidense para alcanzar la meta de seguridad.

Ambos líderes también anunciaron planes para celebrar reuniones bilaterales de alto nivel para promover el desarrollo económico y cooperar en una gama de iniciativas de energía limpia, que incluyen proyectos de gas natural.