Estambul. Turquía se hallaba en lo alto en el 2010, con su propio estilo de devoción islámica, su democracia tipo occidental y un crecimiento económico, que la convertían en modelo regional en medio de levantamientos populares en Medio Oriente y norte de África.

Seis años después, se encuentra sumida en relaciones tensas con sus vecinos y aliados, con un presidente que busca aumentar sus poderes constitucionales y realiza una purga de grandes sectores de la sociedad después de un levantamiento de oficiales militares renegados.

Los cambios que causaron este giro de suerte de Turquía incluyen rupturas internas, como el colapso de un proceso de paz kurdo y el presunto desgaste de los derechos democráticos bajo el mando del presidente Recep Tayyip Erdogan, así como la guerra en Siria y otros caos regionales en los que Turquía ha tomado bando.

Erdogan también tiene diferencias con Estados Unidos, un aliado de la OTAN, por la exigencia de que Washington extradite a Fethullah Gulen, el clérigo musulmán radicado en EU al que Turquía acusa de orquestar el intento de golpe de Estado.

Además, el presidente turco tiene programado reunirse en agosto con Vladimir Putin en un esfuerzo por reparar los tensos lazos después que Turquía derribó un avión de combate de Rusia el año pasado.

La trayectoria de Turquía en la última década representa la lucha de una nación con una ubicación estratégica, que abarca los continentes asiático y europeo, por brillar en un escenario internacional. Ahora, luego del fallido levantamiento, el gobierno trata de limpiar a las instituciones militar, judicial y otras de aquellos que sospecha son seguidores de Gulen.

Cerca de 16,000 personas han sido detenidas para ser interrogadas por presuntos vínculos con el golpe de Estado, y aproximadamente la mitad enfrentará un juicio.

Ayer,el gobierno ordenó también el cierre de decenas de organizaciones periodísticas, de acuerdo con una decisión publicada en la Gaceta Oficial. El grupo incluye 45 periódicos, 16 canales de televisión, 23 estaciones de radio, tres agencias de noticias y 15 revistas. La lista comprende muchos medios regionales y varios medios ligados a Gulen que ya habían sido incautados por el Estado.