Hong Kong. Una marcha que atrajo a decenas de miles de manifestantes antigubernamentales en Hong Kong en Año Nuevo se convirtió en escenas caóticas cuando la policía disparó varias rondas de gas lacrimógeno y cañones de agua contra multitudes, incluidas familias.

La violencia estalló durante la marcha pacífica, en la que las personas pedían a las autoridades que hicieran más concesiones en la ciudad gobernada por China.

Los manifestantes, algunos con máscaras antigás y vestidos de negro, se reagruparon y formaron sus propias líneas mientras la policía bloqueaba las vías para evitar que grandes multitudes completaran la marcha al caer la noche.

La atmósfera se puso tensa en varios distritos, cuando cientos de manifestantes bloquearon calles, incendiando y lanzando algunos explosivos. Se formaron cadenas humanas por los caminos para ayudar a transportar suministros a las personas en las líneas del frente, incluidos paraguas y ladrillos.

Los manifestantes destruyeron una sucursal del HSBC alegando un vínculo entre el arresto de cuatro miembros de un grupo que recaudó fondos para el movimiento, y un cierre previo de una cuenta del banco vinculada al grupo.

El banco HSBC niega cualquier conexión.

Más temprano en el día, bajo nubes grises, ciudadanos jóvenes y viejos, muchos vestidos de negro y algunos enmascarados, llevaban carteles como “La libertad no es gratis”.

“Es difícil pronunciar ‘feliz Año Nuevo’, porque la gente de Hong Kong no está feliz”, dijo un hombre llamado Tung, que caminaba con su hijo, madre y sobrina de dos años.“A menos que se cumplan las cinco demandas y la policía rinda cuentas por su brutalidad, entonces no podemos tener un año nuevo realmente feliz”, agregó.