Moscú. Rusia y Turquía, miembros de la OTAN, están en conversaciones sobre la posible creación de un nuevo avión de combate, revelaron funcionarios del gobierno ruso, un paso que podría desafiar aún más la posición de Estados Unidos y Ankara frente a la alianza militar de occidente.

El anuncio se dio a conocer mientras Vladimir Putin recibía a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en lo que resultó ser un espectáculo de aviación ruso en las afueras de Moscú, una reunión que sirvió principalmente como escaparate de la floreciente asociación de los dos líderes.

Ambos presidentes sostuvieron “consultas técnicas” sobre la creación conjunta de un avión de combate, indicaron los medios rusos, citando a funcionarios del Servicio Federal de Cooperación Militar-Técnica de Rusia.

Los presidentes no profundizaron en detalles. Es probable que el proyecto de ambos genere alarmas en Washington, que ha protestado enérgicamente contra la reciente compra de Turquía del sistema de defensa antimisiles ruso S-400.

Los funcionarios estadounidenses temen que Rusia pueda usar los S-400 en Turquía para reunir información sobre el avión de combate F-35 de Estados Unidos. En respuesta, Trump ha cancelado la participación de Turquía en la producción del avión F-35.

Mientras tanto, los miembros del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Estados Unidos instaron al presidente Trump a imponer sanciones a Turquía.