Jerusalén. Los aliados de Siria condenaron enérgicamente el ataque aéreo israelí en contra de un objetivo sirio, al denominar la acción como una agresión abierta que desafió la legitimidad del gobierno del presidente Bashar al-Assad.

Airadas declaraciones de Rusia, Irán y la organización militante anti-Israel Hezbollah pusieron de manifiesto que la acción de Israel -que los analistas y funcionarios occidentales describieron como un intento de detener la transferencia de armas sirias a Hezbollah en Líbano- podría acelerar la transformación de la guerra civil en Siria en un conflicto más amplio.

Aquellos que han tenido acercamientos agresivos hacia el conflicto en Siria, ahora, deben tomar medidas efectivas en contra de esta agresión perpetrada por Tel Aviv y considerar la seguridad de la región , manifestó el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hossein Amir Abdollahian, en un informe publicado por Mehr News Agency.

Al hacer alusión a algún tipo no especificado de represalias, indicó que Israel no debe confiar en su tan presumido escudo antimisiles, conocido como el Domo de Acero, que bloqueó varios misiles durante la reciente ofensiva militar del país en la Franja de Gaza.

Irán y Hezbollah anunciaron que el ataque del miércoles fue una prueba de la afirmación de Al-Assad de que la guerra civil en Siria es el trabajo de grupos externos y no de los rebeldes desde el interior del país.