Diciembre suele ser un mes en que los inversores internacionales cierran sus posiciones, especialmente si han cubierto objetivos, y se dedican a disfrutar de las comidas celebratorias con clientes y compañeros. No es el caso de este año, al menos para los que tienen intereses en Reino Unido. Las próximas semanas son clave para el proceso del Brexit (salida británica de la Unión Europea) y las decisiones que se tomen en Londres pueden tener un fuerte impacto en el mercado.

Las espadas están en todo lo alto. El banco americano JP Morgan indica en una nota a sus clientes que hay 40% de probabilidades de que Reino Unido dé marcha atrás al Brexit. Goldman Sachs, por su parte, habla en otro informe de hasta seis posibles escenarios de aquí al 29 de marzo del 2019, fecha prevista para ejecutar el divorcio entre la Unión Europea y Reino Unido.

El próximo gran hito de este tortuoso camino llegará mañana (11-D), fecha en que la Cámara de los Comunes votará si acepta o no el acuerdo de salida pactado por la primera ministra Theresa May con la UE. El consenso del mercado es que los parlamentarios rechazarán el pacto, pero por una diferencia pequeña que permitirá a May hacer algunos retoques y sacar adelante su plan en un segundo intento. Adrian Paul, analista de Goldman, cree que esta segunda votación tendrá lugar en enero y se saldará con victoria de la primera ministra y una suave implementación del Brexit.

Pero el día de mañana puede traer sorpresas para las que el mercado debe estar preparado, según Emmanuel Cau, estratega bursátil de Barclays. Si el acuerdo es aprobado, “habrá un rally de la libra y del Ftse 250. Pero si se produce una gran derrota de May, esto añadiría incertidumbre y volatilidad al abrirse la opción de un Brexit desordenado”.

Nomura estima que la libra subirá 3-4% si el pacto recibe el visto bueno, pero bajará 2-3% en caso de rechazo.

En Bolsa, los sectores más expuestos al voto parlamentario son la banca y las constructoras. Barclays estima que la luz verde a May podría impulsar a las entidades británicas, con un recorrido al alza de 10-15% para Lloyds. En el sector constructor, Crest Nicholson y Berkeley Group podrían avanzar hasta 10 por ciento.

Por el contrario, si May sufre un severo varapalo, la caída bursátil de los bancos podría ser de entre 5% y 10 por ciento. En este caso, la entidad semipública RBS sería la más perjudicada, según Cau, ya que a la incertidumbre del Brexit se sumaría un posible cambio de gobierno que lleve al laborista Jeremy Corbyn al poder. En este escenario, las constructoras podrían bajar 10 por ciento.

Ante los nervios en la City, el asesor de asuntos institucionales de un banco advierte de que puede haber sorpresa previa al 11-D. “Ante la probable derrota parlamentaria, no sería extraño que May renuncie a la votación y pida antes renegociar a la UE, aunque sea difícil”.

Algo más. Entre las 10 grandes sorpresas que podrían llevarse los mercados en el 2019, según el banco danés Saxo Bank, figura el ascenso al poder del líder laborista británico Jeremy Corbyn. Para algunos inversores, este escenario sería una verdadera pesadilla: a la incertidumbre del Brexit se uniría un programa económico de corte socialista y el aumento de los riesgos para la integridad de Reino Unido.