Berlín.- Alemania alumbró con fuegos artificiales la llegada del 2013, festejo que costó unos 115 millones de euros y que reunió a más de un millón de personas en la Puerta de Brandenburgo, en medio de llamados a la solidaridad con los más necesitados.

En las iglesias católicas y protestantes se oficiaron misas de Año Nuevo que se centraron en llamado para ayudar a los más débiles y a evitar el egoísmo autocomplaciente.

El llamado no sólo se refirió a ayudar a los débiles económicamente del país, sino también a los países de la zona euro que están en crisis financiera y económica.

Durante los festejos en Berlín se implementó un fuerte operativo de vigilancia policíaca en especial en las zonas de mayor concentración de gente, en el centro de esta capital había, incluso, agentes en varias azoteas vestidos de negro y armados para vigilar la celebración.

En Alemania no se ha registrado algún atentado terrorista hasta ahora por parte de grupos extremistas, en gran medida debido a las operaciones de seguridad en el país para protegerlo de ataques masivos, en especial en fechas como ésta o en eventos de masas.

La nota roja de la noche en Alemania la pusieron los accidentes con cohetes, en los que hubo personas que resultados con mutilaciones de los dedos al encenderlos.

Los decesos durante la celebración se debieron a accidentes, en especial de tránsito.

El presidente de la Conferencia de Obispos Alemanes, Robert Zollitsch, dijo en la misa de Año Nuevo, que celebró en Freiburg, que "los alemanes deben estar agradecidos de que la Unión Europea sigue en pie a pesar de las críticas en su contra y de la crisis financiera".

Ello a pesar de las preocupaciones que en Alemania causa la crisis del euro en varios países de la región.

Zollitsch también llamó a "despertar" conciencia en la alemanes sobre el aumento de exportaciones de armas en el mundo.

"Nos debe despertar que las exportaciones de armamento se conviertan en un negocio floreciente y que en muchos lugares se elevan los gastos de los presupuesto militares, mientras que millones de seres humanos padecen hambre", señaló.

El obispo de Bavaria, Heinrich Bedford Strohm, puntualizó por su parte que los alemanes tienen ahorros en el país por 12 billones de euros, lo que significa que la nación es rica y debe apoyar a los necesitados del país, así como a los Estados europeos que registran crisis financiera.

Bedford Strohm llamó a los alemanes a la solidaridad en este año que comienza.

lgl