Miles de estadounidenses manifestaron su alegría ante la Casa Blanca, en el momento en que el presidente Barack Obama anunciaba la muerte de Osama Bin Laden.

Al grito de "USA, USA", algunos agitando banderas norteamericanas, residentes de Washington se reunieron espontáneamente frente a la sede de la presidencia para celebrar la muerte del jefe de Al Qaeda, responsable de la muerte de cerca de 3.000 personas en los atentados del 11 de septiembre de 2001.

"Nunca sentí una emoción parecida", dijo John Kelley, un estudiante de 19 años. "Es algo que esperábamos desde hacía mucho tiempo".