Alan Gross, el ex contratista cuya liberación desde una prisión cubana ayudó a la reanudación de los lazos diplomáticos entre Estados Unidos y La Habana, estará entre los invitados de la primera dama Michelle Obama para el discurso presidencial del martes sobre el Estado de la Unión.

Gross y su esposa Judy se reunieron el año pasado después de que el Papa Francisco jugara un rol importante en asegurar su liberación como parte de un intercambio de prisioneros.

La Casa Blanca anunció el lunes que Gross y su esposa estarán entre los más de 20 invitados que se sentarán junto a la primera dama cuando Barack Obama dé su discurso anual en el Capitolio en la tarde del martes.

Estados Unidos y Cuba sostendrán conversaciones de alto nivel en La Habana esta semana para tratar la normalización de sus relaciones.

El viernes entró en vigor un paquete de nuevas leyes que implementan el cambio de política de Obama y permiten más viajes, comercio y actividades financieras entre Estados Unidos y la isla.

No obstante, el embargo de Estados Unidos sobre Cuba, en vigor por 54 años, aún se mantiene, pues sólo el Congreso puede levantarlo.

Aunque el presidente de Cuba, Raúl Castro, recibió con beneplácito el acuerdo del mes pasado, ha dejado claro que La Habana no pretende abandonar el Gobierno de un partido único ni a la economía de control estatal.

Congresistas que critican el cambio de política de Obama afirman que Washington no debería recompensar a Cuba. (Editado en español por Javier Leira)

mrc