Kabul.- El presidente Hamid Karzai dijo el sábado que Afganistán y Estados Unidos mantienen negociaciones de paz con el Talibán, pese a que los insurgentes asaltaron una comisaría policial cerca del palacio del mandatario y mataron a nueve personas.

El audaz ataque en el centro del distrito gubernamental de Kabul contrastó con el anuncio de Karzai de que su gobierno y Estados Unidos negocian con el Talibán, la primera confirmación oficial de dichos encuentros.

El gobierno del presidente estadounidense Barack Obama no confirmó ni negó directamente la afirmación de Karzai.

Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado norteamericano, dijo que Estados Unidos "ha apoyado de manera congruente" un proceso de paz propiciado por los afganos.

"En los últimos dos años, hemos marcado nuestra línea frente al Talibán: que renuncien a la violencia; abandonen su alianza con al-Qaida y que se ajusten a la Constitución de Afganistán", expresó Toner.

"Este es el precio para alcanzar una solución política y poner fin a las acciones militares dirigidas contra sus cabecillas y que diezman sus filas", agregó.

La violencia del sábado puso de relieve los desafíos que afronta cualquier acuerdo tendente a poner fin a la guerra, la cual ha durado una década.

Tres hombres con uniformes militares afganos atacaron la comisaría cercana al palacio presidencial y abrieron fuego contra los oficiales, dijo el testigo Mohammed Honayon. El Ministerio del Interior indicó en una nota que un atacante suicida detonó su carga a la entrada del cuartel mientras los otros corrían al interior y abrían fuego.

Los disparos resonaron en las calles vacías, que suelen estar llenas de compradores y funcionarios gubernamentales los sábados, al comenzar la semana laboral afgana. La lucha concluyó para las 3 de la tarde, cuando las fuerzas de seguridad mataron a los otros dos atacantes. Tres agentes, un agente de inteligencia y cinco civiles murieron en la agresión, dijo el Ministerio del interior.

El vocero talibán Zabiula Mujahid se atribuyó el ataque en un mensaje enviado a The Associated Press, e indicó que el grupo envió a tres atacantes suicidas.

El ataque ocurrió poco después que Karzai anunciara en el palacio presidencial, durante un discurso, que su gobierno y Estados Unidos habían comenzado contactos preliminares con el Talibán para concluir el conflicto.

"En el transcurso de este año, hubo negociaciones de paz con el Talibán y nuestros compatriotas", dijo Karzai. "Los contactos de paz comenzaron con ellos y van bien. Los militares extranjeros, especialmente los de Estados Unidos, participan en estas negociaciones".

Karzai dijo que algunos de los emisarios del Talibán que se reunieron con los miembros del consejo de paz creado por él sólo se representan a si mismos, mientras que otros hablan en nombre de un sector mayor.

Un vocero de la embajada estadounidense en Kabul no devolvió las llamadas telefónicas que se le hicieron en busca de comentarios.

Los insurgentes también atacaron tres caravanas de vehículos que transportaban combustible y otros suministros a los efectivos de la OTAN estacionados en el oeste y el este de Afganistán, con resultado de nueve guardias de seguridad muertos y el incendio de 15 unidades cisterna, dijeron las autoridades.

Dos de las caravanas de abastecimiento fueron afectadas el sábado por bombas

colocadas en el camino en la provincia oriental de Ghazni, y murieron cuatro guardias afganos de seguridad que escoltaban los camiones que tenían como destino efectivos polacos de una base cercana, dijo el jefe de la policía provincial, Mohamed Hussain.

La insurgencia también emboscó el viernes por la noche una caravana que transportaba combustible para la Organización del Tratado del Atlántico Norte en la frontera entre las provincias de Herat y Farah, en el oeste, en una acción en la que perecieron cinco guardias afganos y siete resultaron heridos antes de que se incendiaran las unidades, dijo Abdul Rashied, jefe de la policía local.

En la ciudad oriental de Jalalabad, los rebeldes secuestraron a un integrante del consejo provincial de la provincia de Logar y a tres parientes de éste.

Dos efectivos de la OTAN también murieron el sábado en un ataque insurgente en el sur de Afganistán, dijo la alianza. Al menos 32 soldados de la OTAN han muerto en lo que va del mes en Afganistán y el total en 2011 se elevó a 238.